jueves, 2 de marzo de 2023
Somos memoria
martes, 14 de febrero de 2023
Corazón roto
¿Cuántas veces hemos dicho o hemos oído decir: "me duele el corazón"? Otras tantas se ha recibido la misma respuesta: "¡Pero si el corazón no duele!"
Pues sí, duele también físicamente. Los sentimientos de extrema tristeza afectan a la mente y al resto del cuerpo. Lo hacen con fatiga, afecciones en el sistema inmune, extremo cansancio, aumento de la tensión, arritmias, etc Este fenómeno ha sido estudiado por especialistas y se le conoce como el síndrome del corazón roto.
Esta dolencia puede ser tratada. Pero, en algunos casos, tiene un desenlace fatal. Hace pocos días, me contaron uno de ellos.
Hoy es el día que más corazones circulan por los mensajes privados, por los centros comerciales, por las redes sociales, por los dulces caseros, por los envoltorios para regalos....
Los rotos pasan más desapercibidos. Pero haberlos los hay, en muchas vidas y modalidades.
Buen día del amor para todos. Y, sobre todo, que no se rompa el corazón.
viernes, 20 de enero de 2023
Sol
Hace unos días, me sorprendió una noticia en los informativos: "Sol Villanueva presenta su libro, para contar su experiencia en el Hospital de Parapléjicos de Toledo, relatando su dura enfermedad". Hablaba algo mal y caminaba despacio.
De inmediato volví a nuestro trayecto habitual, de pasos ingenuos, por los Madriles de los 80 : Facultad de Ciencias de la Información/Cea Bermúdez y viceversa.
Compartimos años de juventud y esa esencia de "pueblu" que nos hacía entendernos mejor, por los matices tan diferentes a los compañeros urbanitas. Ella manchega y yo asturiana, también nos intercambiábamos acentos y costumbres distintas.
Después de muchos años sin comunicarnos, nos reencontramos a través de las redes. Y de nuevo perdimos el contacto.
Al toparme con la noticia volví a revivir nuestras conversaciones, las respectivas amistades y familias colaterales compartidas, nuestras visitas al Clínico, que nos quedaba a medio camino. Allí estaba ingresada su madre, con esa maldita enfermedad. Nuestros intercambios de apuntes y la preparación de aquel examen de Economía que se nos atragantaba y, al fin, logramos aprobar. Cada vez que escucho lo del "valor añadido" me vuelve la imagen de los problemas matemáticos que, nosotras, tan de letras puras, tuvimos que aprender a resolver para limpiar el curso.
Conocí su pueblo -Villarrubia de los Ojos-, que yo imaginaba como una aldea como la mía de Sobrescobio, cuando ella me hablaba de su pueblo. Pero era un "pelín" más grande, y muy distinto en paisajes y paisanajes.
Me sentí, con nuestras vidas ya más alejadas, orgullosa de ella, viéndola en su faceta de presentadora, aunque Sol solía decir, con la humildad que la caracterizaba: "solo se trata de mirar a un puntito de luz"
Más adelante, pasó una temporada en Arabia. Y, por eso de que el mundo es un pañuelo, coincidió con mi vecino y amigo, de Soto d'Agues, Gustavo Prado. Nuevamente supimos la una de la otra. El Guadiana volvió a desparecer y no volví a tener noticias suyas, hasta que abrió el informativo con su nombre hace unas semanas.
Pues eso, a seguir mirando a ese puntito de luz y esperanza, y a continuar tarareando la canción que tanto le gustaba de aquella: "Voy camino Soria. ¿Tú hacia dónde vas?"
martes, 17 de enero de 2023
Desde el paréntesis de la incertidumbre
Retomo mi blog. El mismo día que la borrasca Gerard nos recuerda que el invierno ha de venir. Que una cantante famosa alza su voz para canalizar su desamor. Cuando la guerra sigue azotando en el mundo y los aviones continúan cayendo del cielo, dejando en el aire nuevas tragedias. El tiempo en el que las conquistas sociales siguen dando un pasito p'alante y otro p'atrás, y el metaverso ha llegado para quedarse. El mismo blog que me ha dado alas desde sus inicios, que me permitió usar la herramienta de la palabra -la fesoria que mejor se manejar-, para llegar a tantas personas. El canal que me aportó la seguridad que en la cotidianeidad me falta, permitiéndome expresarme de la forma más valiente. Ese salvavidas que me ayuda a vencer miedos e inseguridades. Que me hizo verme en el espejo a través de las miradas de otros.
Me reengancho a mi blog en la proximidad de mi 58 cumpleaños. Os cuento que vivo en un tiempo de incertidumbre, que en mi entorno más cercano estamos usando zapatos que en otras circunstancias piensas que solo calzan los otros. En mi día a día actual, atravesamos un campo de minas, jugamos al juego de la ruleta rusa con la vida, miramos el futuro con temor y esperanza al mismo tiempo. Atrapamos las buenas noticias que nos van dando los profesionales de las salas amarillas,como el más deseado de los tesoros. Enfín, nada por lo que no estén pasando millones de personas en el mundo con problemas de salud importantes.
Cuando no queda otra, tienes que extraer lo mejor de lo peor. Salir de la cueva del miedo y ser valiente. Porque ante la dificultad con mayúsculas solo hay dos opciones: Sacar ese coraje que tantas veces dudaste tener. Agarrarlo por el cuello y decirle de frente al destino: "Aquí estamos. No subestimes mi debilidad, porque tiene la fortaleza de la rama más flexible". O meterte en la cama, taparte hasta la cabeza y olvidarte del mundo, que también se hace en algunos momentos, pero solo excepcionalmente. Y seguir con las otras batallas paralelas. Porque la vida es eso.
En muchas ocasiones me preguntais por este mi blog. Lo tenía en un paréntesis, como mi estado actual. Fundamentalmente porque escribo por otras plataformas. Pero este lugar es como mi casina de Sobrescobio. Con les puertes siempre abiertes. Como las de la mayoría del vecindario.
Por eso pensé que es posible que compartir esta nueva etapa en la que batallamos y de la que también aprendemos mucho, puede servir de algo a alguien. Defensora como soy de la importancia de las palabras como manos tendidas, como sanadoras de heridas, como ungüento para desesperaciones... comprendí que no podía quedarme con estas solo para mí.
Millones de gracias a quienes decidan seguirme en esta nueva andadura y a quienes nos acompañan en el camino real. Las personas que andan contigo cuando el senderu ye pedregosu, esas son...
miércoles, 5 de febrero de 2020
Inherit clothes from friends
Escribo esto porque hoy me topé con un artículo en el que hablan de la nueva tendencia de intercambiar ropa entre conocidos. Es más, en un artículo de El País puede leerse que heredar ropa es de personas de buen gusto. Pues muchas de mis conocidas y no debemos tenerlo buenísimo. Porque cada temporada vamos a "novedades García, Rodríguez, Suárez, Fernández... ", como así llamamos con humor según el apellido de quien nos pasa la prenda.
Por otra parte, llevando los intercambios de look a algo más masivo, y continuando con los anglicismos, escribe la periodista Charo Rueda en "Capeando la crisis": Una nueva palabra inglesa ha venido a sustituir a nuestro trueque de toda la vida. Pero es lo mismo. Los llamados swap party son fiestas o reuniones de intercambio de ropa, accesorios y complementos para dar una segunda vida a aquello que ya no usamos.
También leía un día de estos que la reina de España comparte la ropa con su familia. Así que si observáis a Federica con la gabardina básica de su real tía, podremos pensar que lo hace porque comparte el buen gusto de Letizia; no creo que en su caso sea por economizar. Aunque... nunca se sabe, que lo cortés no quita lo valiente.Cualquier día organizamos una romería swap party e invitamos a alguna reina...
viernes, 24 de enero de 2020
¿Por qué reorganizo armarios en días de desencanto?
Como la vida es una metáfora tras otra, lo de mi adicción a colocar armarios cuando me puede la melancolía, la pena, la nostalgia, el pesimismo, el desencanto, la impotencia..., probablemente no sea más que una forma de compensar la necesidad de reorganización mental, y hacerle caso a las expertas en manuales del orden.
Saco todo, absolutamente todo, de un armario, ya sea ropero o de otros enseres, y clasifico, me deshago de lo que no me sirve para nada y coloco de nuevo. Luego voy unas cuantas veces a mirar esas estantería tan holgadas y tan bien distribuidas, y me invade la paz.
¡Si fuese tan fácil hacer eso con tu vida!. Te alejarías en unas horas de lo que te estorba, establecerías fácilmente prioridades y dejarías el camino libre para hacer hueco a lo útil.
A punto de cumplir un año más, hago balance.Apenas he cambiado mucho interiormente desde que tengo consciencia. Uno puede moldearse un poco, pero la esencia no hay edad que la transforme. Parece mentira, pero me siguen doliendo los mismos agravios y me sigo tropezando con las mismas piedras, de diferentes tamaños y colores.Sin embargo, se van gestionando mejor los sinsabores. Disfruto con las mismas cosas, nuevas en lo externo pero de igual contenido. Te sigues topando con personas con perfiles idénticos; unas tóxicas y otras que te aportan positivismo. Los amigos de siempre, pocos pero incondicionales, siguen ahí. Algunos son tan antiguos que se remontan a los años de niñez y adolescencia. Otros se te fueron añadiendo en el camino... Siempre digo que si se conociesen entren ellos se caerían muy bien. Los hay que ya se fueron para siempre. Tengo de todas las ideologías y economías, pero con el sello incuestionable de su bondad..También llega alguna decepción..Todos lo fuimos o lo seremos para alguien.
Después están mis hijos. No son de mi propiedad, porque nadie es propiedad de nadie.Tampoco yo consideré nunca que pertenecía a mis padres. Pero sí pensaba que a ellos me unía ese hilo conductor del respeto, el amor y el agradecimiento.Como todos, tomé mi camino, que sigue encontrándose con encrucijadas. Ellos me dieron herramientas, las que buenamente estaban a su alcance, que los padres no tenemos la varita mágica para acertar cual es la mejor vía a tomar en las rotondas del destino.. Quienes nos preceden no ignoran que lo que te espera ahí afuera no siempre es amable y protector como el almohadón que pretenden ser las paredes de la casa familiar. Ni mucho menos o blanco o negro. De ahí la importancia de dejarte aprender, frustrarte, conocer...
Y sigo clasificando... Las camisas aquí, las camisetas allá, los pantalones en el otro lado. La mitad de nuestras pertenencias materiales están de más. El fondo de armario, vamos, con lo que te sientes más cómoda y lo mismo te sirve para una fiesta que para una visita al médico, es reducido.Aunque he de reconocer que hay trapos u objetos que ya nunca usaré de los que me es imposible deshacerme, por el por si acaso del alma de las cosas. Lo mismo ocurre con las personas que ocupan tu tiempo importante.
En paralelo, voy ordenando emociones, por si los consejos de las buenas lecturas hacen efecto: los recuerdos buenos en un estante, los malos para el reciclaje, los propósitos en el estante más a la vista y las rabias en el cajón más alejado.
Todo en orden por un tiempo indeterminado. Luego, la alacena comienza a descolocarse otra vez y, como ella, los días vuelven a estar revueltos. Las percepciones emocionales también .Las negatividades regresan al cajón donde no deben estar y se mezclan con los aciertos y los buenos momentos.
Por lo demás, totalmente de acuerdo con que la cincuentena es una buena edad para vivir circunstancias nuevas, para lograr metas y para sentirte sorprendida como una adolescente. Cómo si no, ya metida en esa década, has aprendido a deslizarte en los esquíes, has comenzado nuevas actividades y trabajos distintos, has viajado a ese lugar con el que siempre soñaste y has conocido personas que nunca hubieras imaginado.Siempre con el denominador común de escribir, una vía de escape que llena los estantes invisibles de la existencia.
Cuando voy llegando al estante de las medias y calcetines ya me dio tiempo a repensar, en esa madeja enredada de las reflexiones, qué es lo más eficaz: si muestras tus amarguras darás pistas al enemigo para machacarte más, si muestras la parte de tu vida que te hace feliz, tus pequeños logros, igualmente el adversario tendrá pistas para aborrecerte otro grado. Ni caso, dice Pilar, olvídate del qué pensarán y haz lo que te salga de la conciencia y el corazón. Igualmente, quien te aprecia, te entenderá.El resto no debe condicionar ni un ápice.
También es muy posible que te topes con un regalo sorpresa, en la repisa de los complementos, y entonces la magia del orden llegará para quedarse un rato más.






