Esas pequeñas cosas...

jueves, 27 de noviembre de 2014

Sentado en el quicio de la puerta

"Lo importante no es quién haya sido nuestro padre, sino quién ha sido para nosotros" 

Muchas veces nos cuenta que ya parece que fue en otra vida cuando sus seis hermanos varones y él se ponían los "chapines" que les hacía su madre para ir a cuidar cabras. Un pedazo de pan duro, un trozo de tocíno como manjar principal  y unos sorbos de leche solía ser toda la comida que llevaban en el zurrón.¡Cuánta fame pasamos nosotros!, dice cuando ve a sus nietos escoger entre varios platos.y no estar muy convencidos de ninguno, aunque mucho se teme que, si la necesidad no vuelve tan aguda, sí volverán las vacas flacas. Recuerda cómo los días que les tocaba manjar de lujo -arroz "colorao", Ovidio lo esrtiraba al máximo en el plato para que pareciese más cantidad  y que el tiempo de llevar la cuchara a la boca se hiciese más largo..Cientos de anécdotas tengo también archivadas de sus paso por el limítrofe concejo de ayer, al que llegaban a caballo atravesando los montes. .Iban a cortejar. A veces lo conseguían y otras saldían escaldados, con aquellas disputas entre machos rivales propias de los antiguos tiempos,  Su primer sueldo en la mina, después de otros trabajos menos seguros, fue toda una fortuna, así como el primer coche, un seiscientos verde con el que definitivamente se incoporaron casi todas las familias españolas a la transición política,social y económica, sin olvidar la revolución del primer televisor..Mi madre le esperaba de su vuelta de la mina viendo a Poldark. Marcaron tambén época en su casa de El Caalón aquellas galas de Nochebuena con una jovencísima Bárbara Rey y ese cómico del que ahora tanto habla Estela Reynols. Y a partir de ahí, una vida más holgada, pero humilde, .nada diferente de cualquier obrero de la España postdictadura, a caballo entre las tareas del campo y los trabajos de la mina en la Cuenca del Nalón, donde una mayoría mamamos los aires progresistas de una época que ahora se recuerda con nostalgia porque se creía que la unión y la solidaridad hacía la fuerza y que era posible que los descendientes de las clases desfavorecidas durante tanto tiempo no pasarían por lo mismo. Escribo esto mientras escucho a nuestros representantes políticos en el Parlamento y pienso que os han decepcionado. Pero siguen siendo males menores  en relación con otros vientos.

Los de tu status fuísteis poco a la escuela, pero lo suficiento para manejar las matemáticas mejor que muchos de nosotros y lo bastante para entender que la educación era la verdadera salida para hacernos a todos un poco más iguales. Por lo demás, la universidad de la vida ya se encargó del resto. La dignidad, la lealtad y la honradez son asignaturas bien practicadas por los de vuestra generación. En otro apartado, tus deportes favoritos, los bolos ,donde tu mano "zurda" -casualidades de las tendencias personales- conquistó muchos trofeos, y los combates de boxeos televisados -por aquí sigue teniendo entusiastas del juego de los puños ,cosas de la genética- .Y cuántas cosas habéis aprendido a fuerza de necesidad, en las que no os llegan a los talones ni la mitad de quienes hacen gala de grandes sabidurías.

Si cada día la vida es un regalo, después de los ochenta largos respirar el aire que cada día le llega de esas montañas que se ven frente a su ventana, en la Plaza del Campu Xuan, es la mejor razón para seguir disfrutando cada día.  Sin olvidar el cariño y la compañía de de sus vecinos, que suelen pararse a menudo a echar una "parrafá" con él, de mente aún bien despejada. Cómo no mencionar también a sus compañeros del arte de la baraja, con los que todavía pasa algunas tardes en el bar La Plaza. "Son una xente muy atopaíza", dice de los dueños del negocio, lo que se traduce en que conversan con los clientes, les tratan con amabilidad y les hacen sentirse como en los chigres de antaño, a pesar del wi-ffi, y otra modernidades de las que disfrutan sus nietos.  Lo que viene a demostrar que la vida en una aldea es uno de los mejores revitalizantes.

A pesar de la artrosis y demás impedimentos, aún sigue siendo para nosotros ese roble donde agarrarse. Ojalá nos toque a quienes le precedemos algo de su coraje de vivir. Felicidades a mi padre que hoy cumple añose en la mejor compañía, una mujer "menudina" y vivaracha que comparte su vida desde hace más de medio siglo siglo. No le felicitéis no vaya a ser que me caiga una bronca por "charlatana".O tal vez diga:"¡Hay que "jodese" con estos inventos modernos!". Ya vamos entendiendo todos los que te apreciamos eso de que  "el tiempu pasa como una rescamplía", y la imposibilidad de detenerlo. Todos los besos hoy para ti.