Esas pequeñas cosas...

domingo, 18 de marzo de 2012

Pudiera ser una carta de amor...



"Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho". Jean Jacques Rousseau

Tal vez nunca llegues a leer estas palabras porque eres de los que huyes de las redes sociales como del mismo demonio, aunque de cuando en cuando te pille mirando de reojo mi  mundo virtual. Aún así quiero repetir una de aquellas cartas que te enviaba cuando no existía internet, no teníamos móviles y las distancias eran mucho más difíciles de salvar. Todavía guardo alguna en la cajita de latón verde, junto con algún otro recuerdo de mis veinte años. Eran las palabras de la inocente juventud del amor, adornadas con la ilusión de un futuro en el que todo se presentaba color de rosa.

Nada era tan importante como tú. La línea del destino tiene algo de sabia. Puede ser que para ojos ajenos no tenga sentido las elecciones de pareja del prójimo, pero "el corazón tiene razones que la razón no entiende", que decía Pascal. Repitiendo la canción "nuestra boda fue sencilla, eso lo recuerdo tanto,un ambiente familiar y de amigos tres o cuatro...". Las tristes circunstancias  no daban para muchas celebraciones, pero el olor de las rosas en los comienzos de aquel 19 de junio permitió que, a pesar de todo, la fecha tenga aromas de promesas de días mejores.

Nada fue fácil para nosotros. Todo era atípico en nuestro entorno. Sin embargo, no daría un paso atrás en mi decisión de empeñarme en que fueses tú quien compartiese mi vida. Cada pareja se construye un mundo a su medida. Nadie puede imaginarse hasta qué punto van entrelazadas las penas y las alegrías en una relación de más de veinte años. No hay mundos perfectos. Ni siquiera para los que se aman. Pero siempre me he sentido protegida y querida por ti, y amando a quienes me aman me demuestras cada día que no estuve equivocada. En ocasiones,os amenazo con irme si un Antonio Banderas llama a mi puerta, pero sabes que nunca ganaría en el cambio, a pesar de que esa curva de la fecididad que te empeñas en conservar - "no vaya a ser que me meta en una anorexia",dices ante la posibilidad de empezar una dieta- deje patente que ya no eres el esbelto jovencito que conocí aquella tarde...

Quienes se toman la molestia de conocerte estarán de acuerdo conmigo que, tras tu aparente timidez, eres amigo de tus amigos y tienes un gran sentido del humor. Tu mano siempre está tendida al débil y te commueve sobremanera el sufrimiento del  prójimo. Nadie se quedará nunca sin un favor,si está en tus manos concederlo.Admiro lo poco que te importan las apariencias -en eso pareces hijo de mi madre- y, en muchas ocasiones, molestas porque dices la verdad, aún a consta de no ser políticamente correcto. En cuanto a tu intuición y a la respuesta acertada en el momento propicio, siempre digo que cuando los demás van eres de los que ya están de vuelta tres veces. Sueles ser certero en los juicios y me desbancas teorías a poco que te empeñes.

Valiente para las cosas que a mí me paralizan, eres por otro lado débil para el dolor de quienes tienes más cerca. Temeroso siempre de que pueda suceder algo malo a los que te rodean, tus visiones depresivas te impiden disfrutar muchas veces de tantas cosas buenas como nos ha dado la vida. Sé que nos ha tenido la mejor de las infancias,ni la más alegre de las juventudes, y eso marca mucho. "Tú siempre has tenido un camino fácil", me replicas cuando te recrimino que seas tan catastrofista.  El exceso de protección hacia tus hijos, que seas un padre tal vez exageradamenteconsentidor y tu empeño por ahorrarles lágrimas son tal vez algunas de las consecuencias de las amarguras de tus años más tiernos.

Nunca nos ha faltado nada que tu pudieras conseguir; aún cuando no sepas lo que son unas vacaciones, un hotel de lujo o un viaje de placer, ni cuando tu nómina no sea equiparable a la de un Ingeniero, y mucho menos a la de un Registrador de la Propiedad -más pequeña es la mía a pesar de los años de Universidad-. Para nosotros eres más que eso. Eres resolutivo y  tienes recursos y soluciones para casi todo.

 Estoy segura  de que estas palabras que escribo, reacio como eres a las muestras de elogio, serías incapaz de terminar de leerlas. pero, como escribió el poeta ..."es tan lindo saber que usted existe, uno se siente vivo...".

Vuelen igual a través de los caracteres de mi ordenador para que el mundo se entere de que las cartas de amor pueden actualizarse cuantas veces haga falta. Y una vez más escribiré para ti "no hay que otra vida exista que pueda ser mejor que recorrerte al amanecer.Y aunque las cosas vengan a contrapié, siempre inventamos fuerzas para crecer...". ¡Que San Valentín haga el resto...!





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