Esas pequeñas cosas...

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Buen otoño corazones...

Los amores de otoño de Teresa Campos con el cómico Edmundo parece que copan la mayor parte de las informaciones del corazón.  La eterna presentadora nos da lecciones de jovialidad y predica con el ejemplo la vieja frase de que el amor no tiene horario ni fecha en el calendario. Se la adivina feliz y quienes la tenemos ya casi como de la familia nos alegramos por ella... Menos contento se ve al hijo pequeño de Carmen Ordóñez. Fingida o real su tragedia, el chico despierta compasiones en la misma medida que incredulidades ante sus finanzas menguadas; nada nuevo para una gran parte de españoles.   Por su parte, Terelu se ha saltado sus propósitos en la dieta y ha vuelto a las portadas con unos kilos de más,  pero con nuevo novio, curtido en mil gimnasios y la  barbita a los Sergio Dalma que ahora está tan de moda.  Las que compartimos generación con ella podemos entender que kilo para arriba o para abajo ni aporta ni deja de aportar felicidad.

 Jorge Javier cumplirá sus sueños de ser actor. Con poco en común con Antonio Banderas, salvo su tendencia política, hemos de reconocer, no obstante, que el chico tonto no es en absoluto por mucho que comparta pantalla con la Esteban. Y hablando de gobiernos, llega a mis oídos que el versátil presentador, a la par que votante fiel, está amenazando con irse más a la izquierda si Pedro Sánchez no es más tajante en el tema de los toros. Paula Vázquez ha engordado trece kilos y eso, caso raro en esta época de dietas hipocalóricas,  la hace sonreír.  Paquirrín parece que quiere poner seriedad a su vida,pero, en cambio, la hermanísima con nombre de reina, sigue trayendo de cabeza a la audiencia con sus "locuras" de adolescente a la par que mamá precoz, mientras nos enteramos que cobrará un sueldazo  de comunicadora en la cadena de más audiencia sin haber hecho un solo curso de locución. Un atajo tan antiguo como el mundo: el que no tiene padrinos no se bautiza...

Qué decir de Rosa, antes cuñada de la jurado y ahora la divorciada de España. Le ha sabido sacar jugo a sus frustraciones y se ha convertido en generadora de millonarias exclusivas. "Que me llamen burro y me echen afalfa", debe de pensar la Benito, que apoco que la rueguen rompe a cantar su melodía favorita que, dicho sea de paso, no entona del todo mal: "Ese hombre que tú ves ahí, que parece tan galante y arrogante, lo conozco como a mí... Es un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso. inconsciente y presumido, falso enano rencoroso que no tiene corazón... Lleno de celos, sin razones ni motivos, como el viento impetuosos, pocas veces cariñoso, inseguro de sí mismo, soportable como amigo, insufrible como amor..."

Es de cuanto me he informado antes de llegar mi turno en la fina única del centro comercial. Casi me tropiezo con quien me antecedía porque estaba medio aterrizando en una de las mansiones de  Tita Cervera, que cuenta en esa revista para los más glamurosos un nuevo capítulo de sus historia de Cenicienta con el Varón.

Las noticias en blanco y negro, esas que nos siguen hablando de crisis, fanatismos varios, ladrones de guantes blanco y leyes antisociales -ahora la del aborto parece que más que una cuestión de ética es una cuestión electoral y sus detractores empiezan a recular-, están algo más alejadas de los puntos estratégicos de venta al público. Por otro lado, lo de la ni independencia de Escocia ni quita ni pone al "cotilleo" nacional....