Esas pequeñas cosas...

jueves, 17 de septiembre de 2015

¡Ahora vuela...!

A mi querido padre, que ha jugado su última partida con el coraje y la dignidad que puso en todas las cosas de su vida.

Se aproxima el Día del padre y más que nunca comprendo la famosa frase de que "un@ no deja de ser niño mientras tenga un padre al que acudir".  Seis meses después de esto que había escrito como la única oración en la que creo; la del recuerdo, el amor y la bondad, actualizo mi entrada. Poco que añadir a mis palabras, salvo que este año la primavera ya no será la misma porque nos falta él para disfrutar de esos rayos que calientan más las mañanas y hacen más alegres los atardeceres. Nos falta para preguntar si habrá muchas truchas en el río, ahora que se aproxima la pesca -una de sus aficiones favoritas mientras que la salud se lo permitió- y para comer un buen plato de arroz con pollo el día de San José, su manjar favorito.Precisamente hoy tenemos ese menú en nuestra mesa. Pero, aunque ya nada pueda ser igual, los cerezos están a punto de florecer, y el tuyo también.

En los últimos años años, cuando ya tu enfermedad te impedía moverte con normalidad, me decías muchas veces que soñabas con que caminabas ligero por tus prados más empinados y que casi podías correr por los montes que te vieron nacer. "Para eso están los sueños; para vivir imposibles", te respondía yo.

Nunca pensé que pudiera enfrentar con tanta paz verte marchar para siempre. Me reconfortaba acariciar cada día de este tiempo de descuento la cicatriz de tu frente morena, tus manos huesudas, y siempre con dolor en los últimos años. ¡Ay esas manos que empuñaron el pico en la mina, la guadaña en el campo, los enseres de carpintería e incluso la paleta de albañil! Dedos largos y hábiles que tantas truchas han pescado por el Río Alba, y rápido aprendieron el arte de jugar a los bolos, en los que fuiste un campeón con la zurda. Me entristecía mucho oírte decir: "ya nun valgo pa ná", cuando te pedían que les hicieses una demostración en el juego asturiano por excelencia.

Salió el arcoiris nada más irte ese miércoles ya inolvidable de Septiembre, como si quisieras decirnos que la vida tiene un color cada día.  A buen seguro que sacarías el genio si nos vieses lamentarnos más de la cuenta. Y sé, autónomo como siempre fuiste, que sólo nos pedirías que cuidásemos de la persona que más te echará de menos y que tanto te cuidó a ti,mi madre.  La misma que, poco dada a hacer confidencias y sufrida como pocas, nos cuenta ahora que tu le comentabas que lo que más sentías de morirte era por tus dos nietos.  

Yo, poco confiada en lo que habrá más allá, nunca necesité tanto creer como ahora en cómo los recuerdos son lo único que nadie puede arrebatarnos. Asimismo, estoy segura de que habremos de sentirte en cada suplo de viento en otoño, en la nieve que tanto te gustaba contemplar desde tu chimenea, en los primeros brotes de la primavera y en las cálidas tardes de los verano; cuando te sentabas a comer un helado a la sombra de vuestra casina verde, ignorando las amenazas de la gota y el colesterol, sacando a menudo esa retranca que siempre te caracterizó y que tanto nos ayudaba a desdramatizar muchos momentos

Si algo bueno han tenido estos días de despedida ha sido la constancia de que hay personas que nos aprecian de verdad, y haber conocido a otras que ya forman parte de las que se quedarán para siempre en nuestras vidas. A todas ellas quiero agradecerles desde aquí haber estado presentes de múltiples maneras.

Nos has dejado bien dicho que el día que llegase tu hora no querías ningún tipo de duelo ni de ceremonia. Y así estamos respetando sus deseos, ¡cómo para llevarte la contraria!. Lo que no implica que sean bienvenidas todas las muestras de afecto que recibimos.

Vuela ahora a donde te apetezca, querido padre, libre de dolores y de penas. Sigue jugando esas partidas de tute que te hacían olvidar tus males algún que otro domingo y permítete ya sin sentirte culpable el lujo de un chupito de whisky, con el que tus amigos de tertulia -que ya te extrañan desde hace días- brindarán y te recordarán. "Nada que lamentar, ya taba el camín andau", seguro que les dirías. Nosotros te prometemos no olvidarte y nos esforzaremos por ser dignos de pertenecer al tronco de ese roble protector que siempre has sido.




6 comentarios:

  1. ,Querida Berta, no tengo palabras para expresarte mi condolencia;las lágrimas afloran a mis ojos, me pongo en tu lugar, no me he enterado de su fallecimiento . La pérdida de un ser tan querido sé que es muy dolorosa por experiencia.Te envío un gran abrazo.

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  2. Aferrate al consuelo de haber tenido el privilegio de disfrutar de su compañía muchos años, aunque nunca sean suficientes, y de quedarte con la maleta llena de recuerdos

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  3. Mi recuerdo esta con vosotr@s, mi más sentido pésame. Algo ha volado en La Plaza, las pequeñas conversaciones diarias, aveces calco exacto de la conversación del día anterior, sobre el tiempo, las gentes o su característico "hoy vendisteis bien" ... hay personas con las que compartes un corto espacio de tu vida pero que dejan una huella importante. ¡ Hasta siempre Amigo! (CPM)

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    1. Querido amigo,extrañaremos mucho no verte sentado a un lado u otro de tu casa de la plaza. Te recordaremos con mucho cariño.
      Berta os deseamos a todos mucha fuerza para afrontarlo y pensad que eso es lo que a él le gustaría.
      Un beso grande de todos.

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  4. Berta, un abrazo. Ha de ser así, la vida no se para, el camino es cada vez más corto. Tus palabras explican porqué tu carácter es así, porque en ti todo es tan natural y fluye. Las raíces del roble,
    están bien plantadas, siempre crecerán y darán
    ramas. Enfrentate al invierno como seguro te
    enseñaron y con un guiño, sonriele porque pese a
    todo la vida sigue y es bella.
    Cuando quieras...brindamos con.un whisky .

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  5. Muchos besos pa todos Berta desde la distancia.
    Fuerza y animo para una etapa tan dura como esta.
    Muchos abrazos de esta coyana perdida por tierras francesas, que extrana mucho la tierrina y sus gentes.
    Se me va a hacer raro no verlo cuando yo regrese, sentao en el banco delante de la casina verde.
    Muchos besos y abrazos a todos, a tu madre y a todos.
    Siente la fuerza y el abrazo virtual que te mando desde la distancia. Espero que reconforte un poquito el dolor.
    Muchos besos y abrazos a todo y una vez mas , siento mucho la perdida.

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