miércoles, 11 de enero de 2012

Tiempo de regalos


"El mejor regalo que podemos darle a otra persona es nuestra atención íntegra" (Richard Moss)

"Compañera usted sabe que siempre puede contar conmigo...Si alguna vez la miro a los ojos y una veta de amor reconoce en los míos no alerte sus fusiles, ni piense qué delirio. A pesar de la veta, o tal vez porque existe, usted puede contar conmigo...si otras veces me encuentra huraño sin motivo no piense qué flojera, igual puede contar conmigo...". Estos versos de Benedetti escritos en una libreta -agasajo de un amigo- es para una de mis confidentes el detalle recibido más preciado. Por su parte, Ana cita un álbum de fotos digital con un paseo por las etapas de su vida como su mejor dádiva. "Con tal de que sea exclusivamente para mi uso personal , en el que no incluyo el doméstico, cualquier detallito es bien recibido", explica Ángela cuando hace balance del  mejor de sus regalos.

 Más o menos valiosos monetariamente, los presentes más estimados son aquellos que, de un modo u otro, desprenden conocimiento de los gustos, ilusiones o intereses de la persona a quien van dirigidos, al mismo tiempo que un deseo de hacer feliz al receptor del envoltorio.

Nela tiene en un lugar preferente de la lista de sus regalos un calendario que le regaló su hijo a la edad de tres años. La cartera de una conocida marca (aunque me imagino que la etiqueta será lo de menos) es uno de los objetos que María luce con más cariño; con ella  la recompensó su único hijo al cobrar el primer sueldo. Todo lo contrario de lo que opina del juego de sábanas con las que la  gratificó su mamá cuando en uno de los Reyes de su adolescencia se le ocurrió pedir que la sorprendieran.

 La bicicleta BH fue tal vez la sorpresa que más recordamos l@s que ya nadamos en las aguas de la cuarentena. Nos sentíamos volar con aquellos velocípedos con una variada gama de colores. Nuestros hijos reciben ahora obsequios que ya les sorprenden menos porque el acceso a los bienes materiales es más fácil cualquier día del año,  pero la imaginación pertenece a todas las épocas. De los adultos depende inculcarles que un regalo no es una exigencia, sino un acto de cariño con el que se pretende agradar.

Me consta que hay personas a las que les gusta enviarse ofrendas a sí mismas, y en el momento de desenvolverlas (hasta se lamentan de la cantidad de celo que ha utilizado el emisor) se creen que alguien especial se ha acordado de ellas. Es una opción tan válida como cualquiera; incluso como la de los que estamos dispuestos, al igual que la tonadillera, a regalar imposibles: "Tendrás la luna, me iré cualquier tarde a por ella... "

Un regalo que hoy me han hecho inesperada y sorprendentemente; sin un motivo aparente, me ha llevado a actualizar esta entrada. Muchas gracias de nuevo. Esto me reafirma en que el regalo de la felicidad pertenece a quien lo desenvuelve...





 



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martes, 3 de enero de 2012

El amor al fin y al cabo...

 "Elige a tu pareja con mucho cuidado. De esta decisión dependerá el 90 % de toda tu felicidad; pero después de elegir cuidadosamente el trabajo apenas empieza". H.Jakson Brown

Cuando a una amiga de batallitas de tardes de sábados  le preguntaron un día si quería mucho a su marido, ella contestó sin titubear, con su media sonrisa fácil: "Unas veces más que otras". Desde entonces me apropié de la respuesta. Una frase corta que engloba  todo el cómputo de una relación de pareja estable.

Entendiendo por pareja la unión de dos personas que de forma libre y voluntaria se aman, y que a partir de ese amor construyen en el tiempo una relación, la mayoría de estos vínculos caen sin remedio en la rutina. El hábito llega a nuestras vidas paralelo a la pérdida de la fantasía creada en el inicio de toda relación amorosa. Por ello, para salvar la ilusión, es bueno retrotaernos de cuando en cuando a los primeros pasos de ese camino juntos; aquellos en los que no había nada tan importante como estar con esa persona por la llegamos a hacer alguna que otra locura, y en la que veíamos una magia invisible para el resto.

No sé si es del todo cierto aquello de que "dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma condición" pero, después de un puñado de inviernos de vida en común, uno es capaz de adivinar con un sólo golpe de ojo de qué humor está su contrari@ esa mañana, y la interpretación de un ligero movimiento de ceja es más certera que el más avanzado test sicológico. A fuerza de conocerse, las parejas acaban construyendo un universo único del que sólo ellos son versados, aunque sin saber muy bien "si soy el hilo o la cometa...si soy el palo si soy la vela...entre los dos nos inventamos lo imperfecto con la apariencia de hacer siempre lo correcto...Qué sabe nadie lo que nos pasa por dentro..." que dice la famosa balada.

Hablar del amor entre una pareja que aguanta unos cuantos lustros es contar las más variadas vivencias de uniones y desencuentros. Cuando se han superado tantos sinsabores y se vivieron inolvidables momentos de complicidad con la persona que has elegido para compartir una vida, nos habituamos tanto a ese ser humano que  se hace aplicable un fragmento del cuento del Principito:

-"Qué significa domesticar", volvió a preguntar el principito.
- Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro- significa crear vínculos..."
-"¿Crear vínculos?".
-"Efectivamente. Verás -dijo el zorro- tú no eres para mí más que un muchachito entre cien mil muchachitos y no te necesito.Tampoco tú tienes necesidad de mí, y no soy más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para tí único en el mundo...".

A pesar de la parte amable de la casi inconsciente domesticación entre los componentes del dúo amoroso, ese hecho también nos lleva a olvidarnos de grandes detalles de antaño como un abrazo a tiempo,una palabra seductora; incluso algo más de pasión. Pese a que con el paso de los días nos va quedando patente que ni ellos son los héroes ni nosotras las princesas de esos primeros sueños en común, no debemos de perder el punto de partida porque lo obvio no siempre es lo necesario y tod@s esperamos alguna tarde,  arriesgándonos a caer en un inconfesable romanticismo adolescente, ese ramito de violetas. Así,  perdidos en la cotidianeidad de nuestros recíprocos defectos y atributos , esos veinte años abundantes de recuerdos comunes nos pillan a ratos tarareando a estas alturas de la película aquello de "nos faltan ilusiones, nos falta fantasía, nos falta sobretodo un toque de locura, un enfado alguna duda, que nos haga despertar...Una ilusión absurda, una mirada inoportuna, que nos llegue a molestar... un engaño, una historia oculta, aunque al fin no sea verdad...".

Los profesionales expertos en los asuntos de pareja suelen decir que en las relaciones de amor sano, una vez superada la primera fase del enamoramiento, se encuentra el amor verdadero en aquel que se gesta de un modo lento y progresivo. Esto requiere paciencia para aceptar al otro tal cual es, y exige además la madurez suficiente para quererse y conocerse a uno mismo también. Sin olvidar que, en muchos casos, se necesita pasar por varios "príncipes" o "princesas" hasta encontrar esa estabilidad en la convivencia. Para los que creemos tenerla, nunca olvidemos la importancia de mimar aquello que creemos nuestro.

Para la ternura siempre debe de haber tiempo...

Imagen : Mi querida tía Albina y su esposo recibiendo un premio al matrimonio de más edad... Después de 55 años juntos, se puede hablar de amor del bueno.






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jueves, 29 de diciembre de 2011

¿Lo que no mata engorda...?



"Y debutamos exitosas en la vida cuando comprendemos el verdadero valor de ser maduras, y porque madurez siempre es sinónimo de belleza... ¿Quién dijo que la vida empieza a los veinte años?. Sepan jóvenes que la vida empieza a los cuarenta". Isabel Lonfat


Adoro las patatas fritas: de bolsa, congeladas, directamente sacadas de la huerta, las que vienen en bolsas de malla de cinco kilos, y hasta las de esa gran cadena comercial presentadas en cajitas de cartón. He buscado dietas en las que la patata fuese obligatoria, pero aún estoy en ello... A mayor acopio de uno de los alimentos más consumidos en el mundo, más grande es mi sentido de la culpabilidad. Después de que me zampo un buen plato de esos tubérculos pienso invariablemente "de perdidos al río", y tras ellos viene un calórico postre de chocolate. No satisfecha con eso, aún buzeo por la nevera, "continúa apeteciéndoseme algo, pero no sé qué" para completar mi gula en alguna tarde de apatía. Después del footing por la despensa -la idea de una buena caminata se me antoja imposible después del atracón- pienso en la talla 38 de los vaqueros que iba a comprarme y la sensación de cuarentona celulítica aumenta proporcional al deseo de estar como una modelo. Otro día sin cenar, que de algo valdrá el castigo.

Siempre es el mismo itinerario. Creo que sin la obsesión por la delgadez que llevamos arrastrando desde que alguien decidió que las mujeres guapas, ante todo, debía estar como palos, nos lleva a vengarnos con excesos que perjudican nuestra salud física y mental. 

Recuerdo que Susana, en la que fue la última primavera de su vida, nos pidió que comiéramos por ella un buen bocadillo de jamón, un plato de fabada ó unas deliciosas casadielles. Su extraña enfermedad le impedía tragar con normalidad y nos alentaba para que nos olvidásemos de la delgadez excesiva y disfrutaramos de la vida. Cuando hablamos de este recurrente tema siempre cito las palabras de la dueña de aquellos preciosos ojos azules, que daba prácticas lecciones de amor por la vida y la belleza. Desde aquí un recuerdo para ella.

Opino que la gordura excesiva no es sana ni estética. Por ello, el manual de cualquier dieta debería educarnos en que la alimentación más inteligente está basada en el  equilibrio: comer de todo, pero en menos cantidad, con un mayor acopio de frutas y verduras, pero con seis -o diez-patatinas fritas. Y si undía cometemos un exceso, qué también es sano caer de cuando en cuando en la tentación, loc ompensaremos en la comida siguiente con menos calorías de las normales. Si no nos perturba la idea de que "nunca más" podremos comer con satisfacción,será más llevadero nuestro mantenimiento. Comparo esta teoría con la que les gustaría aplicarse  a muchos  fumadores. Si un amante del tabaco fuera capaz de encender un cigarrito muy esporádicamente, tal vez su ansiedad por el tabaco disminuiría en gran medida.

La Campos (María Teresa) comentaba una vez que sólo tenía envidia a un tipo de personas: "las que comen y no engordan". No deja de ser una especie de suerte comer a discreción y no aumentar ni una talla, pero ese caso no abunda. Es más, la mayoría de la gente que se encuentra en esa "envidiable" situación tiene verdaderos problemas para coger medio kilo. Aunque la gordura excesiva no es estética ni saludable, la virtud está en aceptar nuestro cuerpo tal como ha sido diseñado genéticamente y, a partir de ahí, poner algo de nuestra parte para mejorarlo, siempre conscientes de que no todas nacimos para emular a kim Basinger, del mismo modo que hay altas, bajas, rubias,morenas y pelirrojas, a la vez que ojos grandes y pequeños, azules, negros, verdes, castaños,y hasta violetas.

Podría ser cierto que "las mujeres inteligentes mejoran con los años", aunque la cita viene de alguien que también cuenta con la ayuda de la ciencia. Para dar argumentos a la expresión está la circunstancia de que con el paso del tiempo una empieza a convivir más en paz con sus defectos, que le han ido dando armas de disimulo y pistas para resaltar sus cualidades. Hay muchas más posibilidades que una dieta -sin olvidar lo de la alimentación juiciosa- para que una mujer resulte atractiva,a pesar de unos miserables kilitos de más que, dicho sea de paso, en la mayoría de las ocasiones sólo los apreciamos nosotras y quien pretende juzgarnos duramente. Hacer acopio de los buenos aprendijajes y de las intensas vivencias que la existencia nos va "regalando" para posisibizarlo en nuestro comportamiento maduro también tiene mucho que ver con el uso astuto de nuestras posibilidades estéticas.

Formo parte del grupo de féminas que, deseando no engordar, les puede la poca fuerza de voluntad. Existe otra fracción de mujeres para quienes la dieta estricta ya forma parte de su respirar. Ni la más alegre celebración las convence para que prueben una deliciosa paella, un vaso de buen vino o la más apetitosa tarta de queso. Su decisión de tener un cuerpo de eterna adolescente , a costa de la acriptud de su carácter o de su continuo pesimismo existencial, no creo que les haga más felices, impregnando a los que conviven a su alrededor de un sentimiento de sentirse "cerditos" comiendo y aguantando su reproches acerca del peso ideal. Habrá también quien esté satisfecho con su dieta espartana y su cuerpo talla XXS, aunque haya síntomas inequívocos que delaten nuestra edad. Todo es respetable. Pero sigo pensando que la dieta verdadera se lleva en armonía con un modo de ser y entender la vida. 

No me olvido de citar el ejercicio físico, base fundamental para sentirnos ágiles y activas. No es necesario deprimirse diariamente en un gimnasio mirando de reojo a esas congéneres de barriga plana, culos perfectos y estilizados muslos -¿estarán así porque van al gimnasio o van al gimnasio porque están así?- basta con rentabilizar las actividades del movimiento cotidiano - entre ellas, las que os imagináis, también saludable para la piel,aunque éste será otro tema- y el disfrute de un buen paseo por tiendas, sendas verdes, relajantes playas o  el jardín de nuestras casas. 

Os dejo por hoy. Un pollo que asa en el horno -al que a buen seguro añadiré unas patatas fritas- y la ropa por tender esperan que cumpla con algunas de  mis otras obligaciones...

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martes, 27 de diciembre de 2011

Propósitos especiales...



No te rindas por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada dia es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero... Mario Benedetti

Comenzar una nueva dieta alimentaria, dejar de fumar, disminuir el consumo de bebidas alcohólicas, buscar un trabajo dignamente remunerado, encontrar un gran amor o intensificar la ilusión en el que se tiene, esmerarse más en la educación de los hijos,  mimar  la amistad, racionar las visitas a las Redes ,organizarse mejor en asuntos domésticos,  ahorrar lo suficiente para adquirir un determinado bien material costoso; sin olvidar la dedicación a ese hobbi siempre aplazado; asimismo de engendrar ese hijo  pospuesto  Este es un resumen  -no en el mismo orden ni los mismos proyectos para todos- de los propósitos diarios, semanales o para quinquenios de algunas de
las personas a cuyos deseos he tenido acceso, incluidos los míos. Sin olvidar la asignatura pendiente de valorar a quien realmente te valora y ser impermeable para quien te quiere peor.

Hablando de objetivos, cada día me levanto más temprano. No sé si con la esperanza de comenzar primero el día para cumplir aquellos planes que han quedado en el tintero la jornada anterior o simplemente porque a medida que pasa el tiempo se duerme menos. El caso es que me gusta la promesa de luz de esa semioscuridad del alba. Hay pocas cosas que me hagan sentir tan bien como observar la paz de la madrugada con un café bien calentito entre las manos y el sonido de mi emisora favorita de fondo.. El inicio de un nuevo día es como el principio de un año en miniatura: todo un abanico de posibilidades para emprender otra vez el vuelo. Sean cuales fueran los obstáculos, acrecentados en los pensamientos nocturnos, siempre se amanece con una pequeña o gran solución.

Hace tiempo que he dejado de lado los grandes propósitos. Me basta con cumplir los pequeñitos. Y hay días en que estos últimos también me superan. La realidad es tozuda  y acaba por convencerte de tus limitaciones. Los más avispados sacan provecho hasta de ellas. Los meros soñadores -entre los que me incluyo- se pasan año tras año intentando conquistar universos, cuando aún no han conseguido adueñarse de su pequeño mundo.


Y el mismísimo azar me ha llevado el pasado fin de semana a perderme en el desorden del desván de la casa donde nací. Entre una vieja maleta con la que mi abuelo materno regresó de Cuba - tras perder su fortuna por la mala cabeza de un amigo- , trapitos de mi primera niñez -aquellas enaguas infantiles que ya pertenecen a la prehistoria de la moda-, periódicos y revistas amarilleados por el paso de casi un siglo; junto  con un sinfín de objetos que sólo es posible encontrar cuando hay una persona que lo guarda todo -en este caso Bárbara, mi madre-, encontré un cuento que escribí a los nueve años. En aquellas hojas de una libreta con la que también se ha cebado la polilla releí las olvidadas andanzas de una niña que soñaba con ser escritora. Pensé mirando los ingenuos trazos infantiles que algunos deseos es posible que se hagan realidad, aunque el cómo y el cuándo nunca estén donde uno se imagina.

Si en el balance de un día cualquiera, el resultado es la conversación amigable tras una taza de café, el paseo por un camino  que invita a la vida , el abrazo sincero de un ser querido o el gesto de agradecimiento de alguien a quien hemos hecho sentir mejor con una mera sonrisa, entonces la travesía no fue en vano. A fin de cuentas el objetivo común de los seres humanos, independientemente de su cauces de consecución,es sentirse querido.  Son esas pequeñas cosas... 



Imagen: Matrioska, de Gabriela Münter




Esas pequeñas cosas

Esas pequeñas cosas 
"No es más grande aquel que nunca falla, si no quien nunca se da por vencido"

lunes, 19 de diciembre de 2011

¿Es más rico quien más tiene?


"A menudo las cosas que deseamos y no conseguimos no son más que la forma que el destino tiene de proteger lo que tenemos y no podemos perder".  S.L. Naeole


Era tan pobre que no tenía más que dinero, 
besos de sobre de herencia de su padre naviero. 
Anfetaminas y alcohol, desayuno Miss Onassis, 
pobre Cristina, que al fin logró quedarse en el chasis...
Guardaespaldas armados la sacan del Rolls 
un amante alquilado le calienta la suite....
Nadie le advierte que al cielo no se va en Limusina 
que mala suerte que no acepte la muerte propina... 
Cris..., Cris..., Cristina 
suspira y fantasea con que la piropea un albañil...  

Estas son parte de algunas de las estrofas de la canción "Pobre Cristina" que Joaquín Sabina dedicó a la hija del magnate Aristóteles Onasis; uno de los hombres más ricos de todos los tiempos, quien a sus treinta años de edad ya había acumulado un millón de dólares. Su    heredera, Cristina,  habiendo recibido más de mil millones de dólares en los 70, se convirtió en la multimillonaria más infeliz del mundo "Tengo todo lo que el dinero puede comprar, pero carezco del amor de una familia", fue una de las frases más repetidas de esta sucesora de leyenda, que ya descansa para siempre en la mitológica Isla de Scorpios. La vida de la hija del naviero griego, que falleció a los 38 años tras cuatro fracasos matrimoniales, transtornos sicológicos y otros sinsabores propios de la vida de los humanos ricos o pobres, constituye un ejemplo de que la riqueza no va en proporción directa con la dicha. La heredera de la heredera, Athina, con una fortuna de tres millones de dólares, parece continuar con la saga de la tristeza de los niños ricos.
¿Hasta qué punto nos harían felices una tromba de millones. Ya no digo un pellizquito. Aunque es obvio que a nadie le amarga un dulce, y que un golpe de fortuna para asegurarnos la economía doméstica nos vendría muy bien a una inmensa mayoría. Incluso un buen bocado, si eso no desestabilizara nuestra existencia. Personalmente dudo si estaría preparada para una vida de lujos supremos, que nada tiene que ver con una vida de calidad.. Cuando al padre de una gran amiga mía le tocó una suma de dinero considerable en la quiniela, el afortunado llamó a su progenitora para darle la notica: "Mamá, me han tocado 50 millones (de las antiguas pesetas)". A lo que su  madre le contestó: "Te felicito, hijo, pero si eso te sirve para ponerte tonto, mejor no los hubieras ganado". En este caso la suerte cayó en quien supo administrarla bien.

Hay un capítulo de la serie "Los Simpsons" titulado "lucha de clases" que me quedó grabado de una forma especial. En ese espisodio Marge encuentra un auténtico vestido de Chanel, a un precio muy rebajado.Con tal atuendo es invitada al  club de campo local y aceptada entre las más distinguidas damas de Springfield. Accidentalmente la señora Simpson destruye su traje la noche del gran baile de gala, pasaporte con el que se convertiría en una integrante oficial del club, por lo que debe comprarse un nuevo vestido de miles de dólares.Al mismo tiempo que cambia su vida con la apariencia de sus ropas, comienza a exigir a su familia que se comporte de un modo diferente.Nada de lo que tiene alrededor le combina con sus nuevas relaciones sociales. Se da cuenta a tiempo de que se está volviendo muy snob y vuelve a su antigua sencilla vida; más humilde pero que le aporta otras satisfacciones en las que no cabe tanto fingimiento. Aún cuando es innegable que a  muchos se nos van los ojos tras las cosas materiales de calidad, lo mismo de cierto es que una vez conseguidas, siempre nos hace falta algo más. La ilusión parece estar siempre a la vuelta de la esquina. Alguien dijo que todo aquello que se puede conseguir con dinero es barato.

Todo un elenco de refranes para temas económicos. "No es más rico quien más tiene sino el que con menos se conforma", es quizás el más utilizado. Y para quienes aseguran  no tener nunca fortuna es bueno recordar  que la suerte se puede crear de acuerdo con la actitud, la voluntad, la acción y las ideas.A mi siempre me sirve de mucho una cita de Francisco Umbral: "El destino, el azar , los dioses, no suelen mandar grandes emisarios en caballo blanco, ni  en el correo del  Azar. El destino, en todas sus versiones, utiliza siempre heraldos humildes...". Que vuestro humilde heraldo os sea favorable...




viernes, 16 de diciembre de 2011

Tan sólo veinticinco...



"Si dos mujeres cuchichean y paran bruscamente cuando te acercas... es sin duda que hablan de sexo.¡Y si una de ellas es tu mujer, seguro que hablan de ti!"  Arthur Miller


Nacho Vidal acaba de lanzar un perfume unisex denominado 25 tuenty five. El frasco de la colonia es una réplica de los 25 centímetros del pene del actor .Un 5% de los beneficios de las ventas irán destinados a la lucha contra el SIDA.

Dado el éxito de comentarios que está teniendo en la red el asunto de la colonia que el galán de cine para adultos ha sacado al mercado, me imagino que no nos vendrá mal pasar un ratito comentando este tema, cuando menos, distraído. Estaremos de acuerdo con Wody Allen en que "el sexo es lo que más divertido que se puede hacer sin reír".

Nunca veinticinco centímetros de algo dieron para tanto. Aunque todavía no se conoce el aroma tan eróticamente embotellado, las respuestas en los foros no se han hecho esperar: el olor será muy "penetrante". Incluso se leyeron  sugerencias de posibles mejoras  para próximas ediciones. 

Me atrevería a apostar que será uno de los regalos estrella entre parejas desinhibidas. Aunque los más materialistas quizás opinen como Lynn Launer: "hay un gran número de dispositivos mecánicos pensados para aumentar la líbido pero, particularmente entre las mujeres, el más efectivo es el Mercedes-Benz 3805L". Desde luego que Isabel Allende no opina la mismo, por algo esccribió que: "para una mujer el mejor afrodisíaco son las palabras. El que busque el punto G más abajo de los oídos está perdiendo el tiempo".

Nunca olvidemos, sin embargo, que lo más importante en todo encuentro erótico es que hay un personaje invisible y siempre  activo: la imaginación...

Hoy sólo eran 25...  líneas.




martes, 13 de diciembre de 2011

Abre la muralla...


"Triste época la nuestra. Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio". Albert Einstein


"..Estoy disgustadísima. En mi comunidad no nos dejan tener perro....". "Pues donde vive mi hija está prohibido que residan inmigrantes, personas de color y gente de baja posición... Bueno, el año pasado vivió allí unos meses una familia árabe, pero tenían mucho dinero...". Este es un fragmento de la conversación que escuché hace tiempo en el autobús urbano entre dos señoras. Me costó callarme ante tal derroche de prepotencia, ignorancia e inconstitucionalidad.

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Me hubiera gustado conocer el árbol genealógico de aquella "distinguida" dama. Seguramente, entre los seres humanos que lo pueblan no faltará más de un emigrante, a alguno de sus ancianos lo cuidará un "extranjero", y es posible que no todos sus parientes vivan en exclusivas colonias. Creo que no me equivoco si imagino que alardeará de dar un donativo estas Navidades para la construcción de una escuela en Centroamérica, mientras está en contra de que al colegio de sus nietos vayan niños "pobres" .

No voy a hacer aquí un alegato contra  la xenofobia. Pero, analizado el diálogo captado aquel día en el transporte público, sobran las palabras. No seamos hipócritas, no hay desprecio contra negros, sudacas, homasexuales... "Hay racismo contra los negros pobres, sudacas pobres y gentes de tendencias sexuales minoritarias que son pobres. A los que tienen dinero ó buena posición social, independientemente de sus diferencias raciales o sociales, pocos les hacen ascos". Algo así afirmaba el ex-futbolista Valdano en una entrevista radiofónica. 

Todos, en un momento dado,  por cualquier "gen" desigual,  podemos sufrir la injusticia de la discriminación. Si no fuera posible  por convicción, sí por egoísmo cualquiera debería  pensar en que el desprecio hacia el diferente no es bueno para nadie. Un buen día, a un loco con madera de líder se le ocurre que no deben ser aceptadas las personas de cabello castaño  ó aquellas que no sepan, como mínimo tres idiomas, y todo el odio de la Comunidad caerá sobre ellas sin piedad. Además, no deberíamos discriminar a otros seres humanos de procedencia lejana a la nuestra, aunque sólo sea por si acaso. Un conocido, hace unos años, apagaba la tele cada vez que aparecían negros en la pantalla. Hace unos meses lo vi paseando a un precioso niño mulato. Era su nieto, al que adora, y por el que daría su vida.

No es justo generalizar y poner etiquetas. El  único criterio que deberíamos utilizar para valorar a los semejantes es el de la bondad o la maldad, y ambas calificaciones podemos encontrarlas en personas de cualquier parte del mundo y cualquier nivel económico, raza, ideología o religión;  incluso de muy diversos coeficientes intelectuales, los famosos "tóxicos", tan de moda ahora. La mayoría de las personas que conozco somos un poco emigrantes: del campo a la ciudad, de una gran población a otra, de región a región, o de barrio a barrio.. .¿Quién marca el límite en el kilometraje del desplazamiento?.

Quizás nunca hubiera llegado a escribir estas palabras si no se me hubiese encogido el corazón al encontrarme con una foto publicada en el The New York Times, ganadora de un Pulitzer. He leído ahora que la imagen es un montaje. Quedémonos con lo que representa. ¡Qué afortunados somos -y así trato de explicárselo a mis hijos- de haber nacido lejos de la miseria y la pobreza extrema!. ¿Qué derecho tenemos a impedirles a esas personas que no han tenido la misma fortuna el acceso a una vida mejor?. 


"... No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo. 
Mejor saber donde vamos, adonde nos lleva el tiempo.
No me llames extranjero, por que tu pan y tu fuego. 
Calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo.
No me llames extranjero tu trigo es como mi trigo           
Tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego.         
Y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño...."
(Rafael Amor)

                                                                               Foto: Kevin Carter ( Sudán 1993)