martes, 17 de septiembre de 2013

La ilusión de la araña

"Nuestras ilusiones no tienen límites; probamos mil veces la amargura del cáliz y, sin embargo, volvemos a arrimar nuestros labios a su borde" (Vizconde de Chateaubriand)

La ilusión de la araña no es la misma que la de la mosca, leía. Sobre ilusiones, al igual que en lo referente al resto de las sensaciones intangibles, no hay leyes escritas. Su percepción es tan relativa como ficticia. Son esas cosas que sostienen el alma, como también opinaba Víctor Hugo. 

Casualidades de los pensamientos, mientras recopilaba datos sobre las ilusiones, escuché a Vargas Llosa afirmar en entrevista radiofónica, refiriéndose a su entusiasmo por escribir nuevas historias a pesar de su llegada a la meta del Nobel, que "no hay cosa más triste que uno se muera cuando está vivo", lo que se traduciría a que el día que no tengamos ilusiones nuestra vida ya no tendrá sentido. El refugio que supone esta fascinación es una tabla de salvación para cualquier ser humano. A pesar de que alguien dejó escrito que "la ilusión no es ni más ni menos que una aberración de la esperanza", la proliferación de la misma es directamente proporcional al grado de felicidad de una persona.

 Allá cada cual después con su lista de fascinaciones, que pueden oscilar entre nuevo corte de pelo, otro alicatado para el baño, el coche soñado, un trabajo acabado, el viaje siempre pospuesto, un perdón, la igualdad social, esa salida de algún laberinto, cazar una mosca... Serían éstos algunos de los pequeños microuniversos de ilusiones dentro del amplio abanico de vivencias de los seres que viven, incluidas las contrapuestas...

 Husmeando en este tema me encontré con que el español es el único idioma en el que se admite la acepción positiva de este término, ya que para la ciencia de la Sociología Universal la ilusión es una fantasía sin fundamento. No es esa esperanza a la que me refiero hoy. Me quedo con el giro castellano del vocablo, que nos ofrece el matiz de las ganas de vivir por algo, por lo que sea. Porque los sueños son como las estrellas: variados, lejanos y fascinantes, en su mayoría, con el ingrediente de ese algo imposible que le da el toque mágico de lo inalcanzable. Siempre quedará para mañana esa nueva ilusión del amanecer.

Dicen los "ilusos" que hay al menos una estrella reservada para cada ser humano, aunque "alguien me ha robado la mía" ,pensarán los escépticos. Ahí estaría la esencia de la quimera: cuando uno de esos astros se apaga, siempre queda otro para sustituirle. Un plan B que dirían los menos poéticos. 

 Y es que hasta las mentes más frías necesitan de una fantasía que alimente sus mañanas, pueble de alicientes sus sobremesas y les de motivos para soñar a la hora del ocaso. Sin obviar que igual de cierto es que cuando enferma el alma lo primero de lo que se vacía es de las ilusiones. No hay receta para comprarlas. Son innatas a las circunstancias. 

Añadir asimismo que lo que ayer creíamos la panacea de nuestra felicidad puede tornarse hoy en hastío, rutina o desencanto. El acierto estará en saber renovar, a pesar de las adversidades y del sinsentido de muchos días de nuestra existencia; algo así como el gran Machado tradujo en un sueño:  "Anoche cuando dormía soñé, ¡bendita ilusión! que una colmena tenía dentro de mi corazón; y las doradas abejas iban fabricando en él, con las amarguras viejas, blanca cera y dulce miel".

   Ahora, hagan balance de sus entelequias, primas hermanas de la esperanza, que tenerlas las tienen...

Fotografía: Flor de Lila,  representativa de la ilusión...

miércoles, 4 de septiembre de 2013

De pregonera: El día que me sentí profeta en mi tierra...



Solamente dos legados verdaderos podemos aspirar a dejar a nuestros hijos: Uno, raíces; el otro,alas. (Hodding Carter) 



Después de contaros tantas venturas y desventuras de estos taitantos, siento que os debo el relato de mi pregón de este año en las fiestas del pueblo que mi vio nacer y crecer;  y a donde siempre vuelvo.

Me sentí aquel atardecer del viernes, 30 de Agosto, como una escritora de verdad. Pude palpar el cariño con que me acogieron  las personas que fueron a escucharme, y en el que eché de menos a la otra autora del libro por el que llegué a esa tarde, Susana
, pero de quien sentí su ánimo desde la distancia.
Hubiese deseado haber sido más profesional y dejar a un lado nervios y emociones, pero fue imposible. Con tantas caras conocidas y queridas frente a mi, y aquel paisaje por el que siempre suspiro,  resultó difícil mantenerse fría.

Aquí os pego mi pregón y el vídeo que preparé con todas mis ganas para las gentes de Soto de Agues. Sólo ellas podrán entender lo más profundo de su significado, por aquello de las raíces que nos unen.


Pregón del las Fiestas del Carmen Soto de Agues 2013



¡Muy buenas tardes, casi noches,  a todos… y a todas! Y muchísimas gracias por estar hoy aquí, compartiendo conmigo este pregón de las Fiestas del Carmen 2013 que tantas horas de sueño me lleva quitando. Porque no os imagináis cuánto me imponía pensarme  delante de todos vosotros. Algunos me visteis nacer, otros crecisteis conmigo y la mayoría me encontráis a todas horas “travesada” por estos caminos. Así que cuando Adriano y Faustino vinieron una mañana de domingo a proponerme ser la pregonera lo primero que pensé fue: “¡¿Quién me mandaría a mí haber escrito un libro?!”, incluso me planteé beberme un culín de sidra antes de comenzar, igual que hizo Massiel, que fue la pregonera de las fiestas de Gijón este año. Aunque ella dijo, con humor, que las dos botellas de las que la acusaban se las había tomado el día antes. No sé yo…


Pero… como bien me dijo Adriano, es un honor hacer este pregón, y no me hubiese perdonado nunca haber dicho que no. Así que gracias también a la Comisión de fiestas por acordarse de mí que, al fin y al cabo, no soy más que Berta la de Barbarina y Ernesto quienes, afortunadamente, están hoy aquí, junto con el resto de mi familia y muchas más más personas que aprecio.


Antes de seguir deciros que si no hablo coyán, como hago normalmente, aunque a veces en Oviedo me miren raro cuando pido “patates”, no es por hacerme la fina. Simplemente es que se me arregla mejor escribir así, y lo leo literalmente para no dar una de cal y otra de arena. Pero seguramente la daré…

Quiero empezar con un recuerdo muy especial para todos aquellos que ya no están entre nosotros. Algunos de ellos compartieron conmigo años de infancia y adolescencia. Pero estoy convencida de que nadie se va del todo mientras lo recuerden quienes lo quisieron. Así que, de algún modo, todos ellos siguen acompañándonos  entre estas montañas que tanto nos arropan.

También una mención para los pregoneros del año pasado: Mamel, de mi generación, con el que hice la Primera Comunión. Ya me sacaba dos cuartas de aquella… y Pedro el del Albergue. Supongo que  sabréis ya que Pedro cierra el negocio y se va de nuevo a Madrid. Pero ha dejado ya su granito de arena en nuestra historia, y sin duda volverá a visitarnos.  No me olvido tampoco de mis otros antecesores: Esperanza y Benedicto. Todos ellos me dejaron el listón bien alto.

En un principio había pensado, como es habitual en estos casos, hacer un repaso por mis recuerdos y la historia del pueblo. Pero, como una imagen vale más que mil  palabras, decidí hacer una pequeña película con  fotos que fui recopilando. La mayoría ya sabéis que hay una página  en Facebook en la que compartimos fotografías y noticias relacionadas con Soto de Agues. Aprovecho también para dar las gracias a su administradores: David el  de Oviedo, que es más de Soto, y  ya trata de tu a tú a las  expertas en gallinas y huertos. Y, por supuesto, a Caroli. Gracias a ella  los que no viven aquí habitualmente pueden casi sentir, a través de sus fotos, el sol,  la nieve y hasta el ruido del helicóptero…

Es éste un buen momento para compartir entre todos esas imágenes que solemos ver en la soledad de nuestro ordenador, al que muchos y muchas estamos un “pelín” enganchados. Pero, como dice una amiga mía:”algún viciu hay que tenelu”. También es una buena ocasión para que aquellos que, por el motivo que sea, no entran en las Redes Sociales, puedan  acercarse a estas cosas tan entretenidas que circulan por ellas.

Procuré que una mayoría estuvieseis representados directa o indirectamente en este repaso por nuestra historia. Imposible meter todas las fotos que hubiera querido porque se nos pasarían los tres días de fiesta viéndolas. A pesar de que todas las imágenes son dignas y entrañables, pido disculpas de antemano por si alguien se pudiera sentir ofendido,  incluso por omisión.  Muchas gracias también  a Inma, a Lorena Prado y a Ernesto que me ayudaron con el montaje, que nos dio más de un quebradero de cabeza…


Por mi parte, nada más. Espero que esta media hora que dura el reportaje os resulte corta y os haga pasar un buen rato. Felices fiestas del Carmen. Y, como decimos por aquí: “De hoy en un añu…”  ¡Puxa Soto de Agues!.

Vídeo: "Porque recordar es volver a vivir" 











lunes, 24 de junio de 2013

Tristes se quedan este fin de curso las aulas de las escuelas públicas

  • Cuando no existen las posibilidades de educarse, de levantar dentro de la masa corpórea la estatua magnífica de un espíritu cultivado, no se es hombre, y mucho menos se puede ser ciudadano. (Indalecio Prieto)

Despedimos este curso las aulas con la sensación de que algo ha cambiado, y no precisamente para bien, en la calidad de la Educación Pública. Las caras de los niñ@s de primaria, sin embargo, siguen siendo el mismo reflejo de la alegría que produce el fin de curso, las promesas de un largo verano de juegos, reencuentros y despreocupaciones. Quienes somos conscientes de la crisis, y de la coartada que supone para que en su nombre se decapiten derechos fundamentales a los que menos recursos poseen, con los consabidos recortes en Educación, Dependencia, Sanidad... miramos de reojo las ventanas de esas clases que se quedan vacías y nos preguntamos hasta cuándo aguantará el sistema tanto escarnio.

No es apología política la sensación de impotencia ante los retrocesos en aquellas cuestiones que nos han hecho un poco más libres e iguales. Variadas son las ideologías de quienes empiezan a sufrir las consecuencias de unas práxis que perjudican en mayor medida a quien menos recursos tienen, y que nunca verán el mundo desde la perspectiva de los que nunca tuvieron que hacer cuentas para pagarles a sus hijos unas clases particulares o una medicina en la farmacia., Simplemente produce rabia la convicción de que se desmorona un sistema que echaba una mano a quienes necesitaban de un mejor reparto de la riqueza para que en su país el estado de bienestar fuese a mejor, y se cumpliese la afirmación de Bob Tsalbert  respecto a la importancia de proteger al profesorado porque "los buenos profesores son caros; pero los malos, lo son todavía más."

Por si fuera poco la criba de profesorado y medios materiales en los colegio de Educación Pública, en la Universidad la cosa se acrecienta. Pagarse la matrícula y mantenerse en la Carrera ya sólo será posible si los "pobres" son unos superdotados. Con la excusa de la Excelencia, se mete un tajo a la igualdad de oportunidades. Sólo podrán sacarse su Licenciatura los ricos -excelentes o no- y los pobres que sean brillantes académicamente. No nos llamemos a engaño. Tal como se está poniendo el panorama, la escabechina irá in crescendo. Los recursos económicos de los propietarios de las nóminas poco más que mileuristas van a menos y las cuotas de los Servicios Públicos en progresión inversa. Y el drama se agudiza si pensamos en la tijera a las ayudas  en los niños que necesitan unos apoyos especiales. La cuestión es más ofensiva si cabe por el agravio comparativo con esas cantidades innombrables de euros que se fugan y se utilizan ilegal o inútilmente con total impunidad. .

Tal vez seamos malpensados, pero tal parece que también los recortes en materia educativa salpican la idea de la tolerancia y la libertad religiosa; hay un pequeño tufo al rancio temor porque un pueblo culto sea un pueblo peligroso. Totalmente de acuerdo con que la Educación es el arma más poderosa para la igualdad, estoy también convencida de que debemos exprimirla y fomentarla cuanto sea posible. Nunca será lo mismo cavar una zanja a sabiendas de que posees el arma del conocimiento, que usar el martillo sin más recursos en tu mente que el de un burro dándole vueltas a la noria.

Nos habíamos acostumbrado mal los hijos de la clase obrera. Bien lo dijo la mamá de un niño que llevaba a sus hijos a un colegio de medio pago, quien no tenía suficientes recursos para una privado, pero cuyo estatus no le permitía mezclarse con el pueblo llano: "tanta subvención para bilingüe en los colegios públicos de los barrios obreros es como echar margaritas a los cerdos...". Si quienes nos gobiernan tienen esa mentalidad comprendo mejor muchas decisiones...


 ,

martes, 14 de mayo de 2013

Crónica de la soledad

 "La soledad humana se admira y se desea cuando no se sufre, pero la necesidad de las personas de compartir cosas es evidente" Carmen Martín Gaite

Según la Oficina Europea de Estadística, Eurostat, un tercio de la población europea mayor de 65 años vive sola. Esto no quiere decir que todas esas personas sufran la soledad, pero sí un gran número de ellas. De ahí que ese estado personal comience a considerarse un problema socio-sanitario al que se le está prestando una atención más específica. Incluso en el Reino Unido se ha creado una Secretaría de Estado para la Soledad, con el fin de paliar el problema. Hay tantas personas en el mundo, fundamentalmente en los países desarrollados, que padecen la falta de afecto por parte de seres queridos, y se sienten aislados en la paradoja de un mundo tan conectado por las ondas hertzianas, que el problema ya es un tema social prioritario.

Sin embargo, el poliedro de la soledad tiene muchas caras, y no todas son negativas. Leía por la Red hace unos días que la soledad más triste que un hombre puede experimentar es la que siente cuando está acompañado. Pienso muchas veces en la soledad y en el dicho castellano de que el hombre nace solo y muere solo, "y el paréntesis de esa soledad es tan grande que necesitas compartir la vida para olvidarlo", añadiría Frown.

Hay soledades situacionales, emocionales, existenciales, forzosas, buscadas, deseadas... pero todas ellas implican un encuentro exclusivo con nuestra conciencia; el único intermediario entre nosotros y nuestros más íntimos, y tal vez, más inconfesales anhelos o pesares.

Sin embargo, la soledad es tanto más necesaria como innata al hombre; nadie puede salir de su individualidad, del mismo modo que no puede huir de compartir con sus semejantes. Después de un atracón de compàñías, incluso de las buenas, uno suele sentir la necesidad de la suya propia.  Por algo dejó escrito Lord Bayron: "Salgo para renovar la necesidad de estar solo".

Es curioso que, a medida que pasa el tiempo, el ser humano es atraído con más frecuencia por la búsqueda de espacios donde únicamente tienen cabida sus pensamientos, con los que intima por los más diferentes cauces de gustos, sueños, músicas o cualquier otra afición. Te sientes a gusto solo, pero probablemente porque sabes que no es más que un paréntesis en tu día. Hay paseos que no serían iguales si el sonido del agua no fuera la única canción que te distrae, y poemas que no vivirías del mismo modo si no es en el aislamiento de tu propio yo, pongo por caso. Y "¡Qué agradable sorpresa es descubrir que, al fin y al cabo, estar solo no es necesariamente sentirse solo!" (Ellen Burstyn)

Tiene algo de sublime la soledad. "Rema en tu propio barco", que decía Eurípides. Quien es capaz de ocupar su soledad  también sabrá cómo ocupar la compañía. También tiene algo grande ese sentimiento buscado unas veces, impuesto otras muchas. Emerson explicó claramente esa característica al afirmar que "el hombre grande es aquel que en medio de las muchedumbres mantiene, con perfecta dulzura, la independencia de la soledad". Es importante enseñar y aprender a llenar momentos del ser humano que deberá lidiar sólo con sus sentimientos, no siempre lo más felices.

El gran poeta Neruda dejó claro que hasta para amar era necesaria la senda de la soledad: "Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad errante hasta tu compañía!". Sin embargo, otro poeta -Machado- determinó que "un corazón solitario no es un corazón". Asimismo, cualquier soledad sucumbe al calor de otra semejante, me atrevo yo a apostillar.

Por tanto, una oda a la soledad elegida libremente, y una llamada de atención a la que padecen las personas que la padecen involuntariamente, y que afecta de forma grave a su salud física y mental. En esta era de la comunicación universal, de la inexistencia de fronteras virtuales, se detecta tanta soledad a través de los caracteres de un tweet, de los enlaces de una canción, del mensaje de una fotografía, de la rabia de una crítica, del cinismo de un trazo en de la indefensión de una falta de ortografía, o en las noticias de abandono que nos llegan por los medios de comunicación, que esta pandemia del Siglo XXI bien vale una reflexión.




martes, 23 de abril de 2013

ALGUNOS LIBROS QUE VAN MARCANDO NUESTRA VIDA

“En Egipto se llamaban las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás”. Jackes Benigne Bossuet

He de reconocer que el abuso de Internet me ha privado bastante del hábito de la lectura. Me obligo a leer ahora, cuando antes del fácil acceso a las atractivas ofertas del ordenador era mi distracción favorita. Los días de regreso a ese lugar donde el wi-fi  no me es posible me reconcilio con los renglones en papel.

Desde los primeros ejemplares de Andersen y los hermanos Grinn (Blnacanieves, Cenicienta, El Patito Feo ...), pasando por toda una gama de libros infantiles y juveniles (Colmillo Blanco, Los Cinco, Mujercitas,  La Historia Interminable, el  Principito, Nacida Inocente, Iglús en la Nieve) ; incluso alguna novelita de CorínTellado que le sustraía a mi madre...),  hasta  el último, "Camino de Hierro", de Nativel Preciado (la búsqueda de la verdad de uno de tantos abuelos que sufrieron la injusticia de la ignorancia y la crueldad;  acompañadade la visión filosófica de la vida de su apasionada nieta) han pasado por mis ojos incontables historias, aunque sin duda alguna muchas menos de las debidas.

Como ocurre con las personas, hay libros que no te enganchan. Es posible que algunos de ellos sean cerrados para siempre sin avanzar más de las veinte primeras páginas. Otros son devueltos después de que se haya leído el final, saltándote las doscientas treinta hojas que separan la introducción del desenlace. Soy de los que nunca leo nada por la fuerza. Ó me persuade el contenido ó se vuelve a su lugar de procedencia; ya sea biblioteca pública ó privada. Eso sí, nunca suelo "tirar" cualquier historia escrita. En el momento de hacer el ademán siento como si echase a la basura un montón de sueños.

Pero una vez que me enamoro de un libro, ya no lo olvido jamás. No sé si será casual, pero en mi haber de lecturas predomina la literatura femenina.  Isabel Allende ( La Casa de los Espíritus, El Paso de los Días, De Amor y de Sombra...), Simone de Beauvoir (La Mujer Rota), Carmen Rigalt (Mi corazón que baila con espigas) , Maruja Torres (Mientra Vivimos), Dolores Medio (Nosotros los Rivero, Diario de una Maestra, La Última Xana...) Elvira Lindo (Tinto de Verano), Mamen Sánchez (Agua del Limonero) , Angeles Caso (El Peso de las Sombras), Rosamunde Pilcher (Septiembre), Victoria Holt (Mi Enemiga la Reina), Muriel Barbery (La Elegancia del Erizo), Philippa Gregory (La Reina Blanca). Deborah Moggah (Por Amor a Sofía). Elaine St.James  (Simplifica tu vida ). Almudena  Grandes (Los aires difíciles). Rosa Regás (La Canción de Dorotea, Sangre de mi Sangre)). Pasiones Romanas (María de la Pau Janer). Ángeles Maestretta (Mujeres de Ojos Grandes) e incluso me he acercado a algún poema de Teresa de Ávila (¡Ay, qué larga es esta vida! ¡Qué duros estos destierros, esta cárcel estos hierros en que el alma está metida...!) . Son algunos de los tomos que han cobrado vida en mi imaginación. Ejemplares de estilos tan diversos como las necesidades vitales de los variados momentos de nuestros ciclos existenciales.  Qué maravillosa magia hay encerrada entre las tapas de una novela. Cada persona que le brinda la oportunidad de ser abierta descubre un mundo diferente, unos rostros únicos, unos paisajes nuevos, y unas sensaciones hechas a la medida de sus deseos, sus vivencia y su estado anímico.

"Cien Años de Soledad", de Gabriel García Márquez, se llevaría el primer puesto de entre mis preferidos escritos en masculino. También repaso ahora historias como la Fortuna de Matilda Turpin (Álvaro Pombo), los entretenidos relatos de Vázquez Figueroa, la Regenta (Alas-Clarín). El Camino (Miguel Delibes). John Boyne (La Casa del Propósito Especial)..Capítulos sueltos de nuestro ejemplar Quijote ("Se va a la plaza del Nunca por la calle del Ya voy...) ;asímismo del primer libro impreso, esa gran Biblia de la que las monjas nos obligaban a copiar versículos y capítulos todas las mañanas de los sábados en el internado. Pero,miren por dónde, treinta y pico años después tiro de sus reflexiones porque su contenido da para sabias interpretaciones, ateas y religiosas ("No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción. Mateo 6, 34). Luego,están algunos textos que comprendes y aprendes a amar con el paso de tus primaveras. En aquella primera juventud,mi gran amiga Ana Rosa me regaló "Navegaciones y regresos", de Pablo Neruda. No hace tanto que comprendí su mensaje.

Ahora lamento no haber ido anotando cada uno de esos microuniversos que pasaron por mis manos y mi imaginación. Paraísos a los que también acercan poetas como Machado ("Caminante no hay camino, se hace camino al andar...), Miguel Hernánez  (Volverás a mi huerto y a mi higuera por los altos andamios de las flores... A las aladas almas de las rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas compañero del alma, comapañero..."). Y...cómo no citar a Benedetti:  "Me sirve tu mirada que es generosa y firme, y tu silencio franco sí me sirve. Me sirve la medida de tu vida....").

Esta sí que sería la entrada de nunca acabar si continuo rebuscando aquello que he leído y que sigue siendo un punto de apoyo que siempre está dispuesto a enriquecer tu particular historia; porque en todo momento habrá nuevos o viejos mundos esperándote a través de palabras que alguien sabe o supo tejer para que cada uno de nosotros les diera nuevas e infinitas formas. 

Incluso me he atrevido a escribir uno, Madres In-Perfectas, con mi compañera Susana,. Espero que, al menos en algún  momento, os sea reconfortante tenerlo entre la manos, aún cuando sea sólo para hacer realidad reflexiones tan convincentes como que "en algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para dar sentido a la existencia". (Miguel de Cervantes).

http://madresinperfectas.wordpress.com/2013/04/05/madres-in-perfectas/


martes, 19 de marzo de 2013

Los padres que amamos...

"Alas para volar, raíces para volver y motivos para quedarse" (Dalai Lama)



Los vivo intramuros, me los cruzo por la acera conduciendo las sillitas, los trato en el parque, los escucho en el colegio, los observo en los centros comerciales, en la sala de pediatría, en las reuniones de Instituto, en los tiempos muertos de las actividades extraescolares, los sigo por las Redes... A pesar de que hay mucho camino por recorrer, existe una nueva y palpable conciencia en la paternidad actual. El concepto de padre ha dejado de ser algo preestablecido y se vive ahora por encima de conceptos trasnochados. La masculinidad actual tiene una idea más liberada del rol femenino. Por ello, los destinos de padres e hijos se forja desde puntos de vista más cercanos y con vivencias más naturales.


Un hombre no deja de serlo por más que haga suyas tareas educacionales y experiencias que, hasta hace cuatro días, salvo raras excepciones, eran propias del género femenino. Actitudes más igualitarias en la crianza y educación de la prole no impiden, sino que ayuda, a dejar a nuestros hijos la mejor y más costosa de las herencias: la de una mente equilibrada y fortalecida; junto un carácter firme, a la vez que benévolo. Me gustó mucho una frase publicitaria que dice "Build a worl where your children are stronger than you ever were" (Construir un mundo donde los niños son más fuertes de lo que nunca fuiste). Ser fuerte sin perder la ternura, que matizó con anterioridad Ernesto Ché Guevara. 

Es en esas edades más tiernas cuando la paternidad se disfruta de una manera especial. Lo niños aún ven a su padre como un ser perfecto. Se cobijan en su cuerpo buscando recovecos donde refugiarse. No exigen nada. Aún no han empezado a irse. Más adelante llegará la etapa de cuestionar la figura del progenitor, para tiempo después reconocer que aquel a quien juzgaron daba mejores consejos de lo que pensaban  Ley de vida. Sin olvidar que "Tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no lo vuelve a uno pianista..."

Hoy sólo un pequeño esbozo de los nuevos senderos por los que transitan los padres de la sangre de nuestra sangre. Los nuestros, hijos de una herencia con un esquema masculino totalmente diferente al actual, más lejano de la ternura y las entrañas de la trastienda de la vida en el hogar, han hecho lo que han podido. Si  embargo, un cordón invisible ha conseguido que, cultura y educación aparte, nuestros sentimientos hacia ellos sean de  admiración y cariño, en la mayoría de los casos. Porque lo importante no es quien haya sido nuestro padre, sino quien ha sido para nosotros. Por lo demás, siempre seremos niños mientras tengamos un padre a quien acudir. Por eso la importancia de ese abrazo, esa conversación o esa compañía mientras estemos a tiempo.

El mío, que nos dejó para siempre una mañana de Septiembre, en la que salió un arcoiris que parecía decir en su nombre que la vida seguía de muchos colores y con recuerdos inmortales, siempre me aconsejó la importancia de estudiar mucho, para enfrentarse al mundo con buenas armas. Sin haber sido conocedor de la  declaración de Obama, la hubiese suscrito sin cambiar una coma: "Les contaré a mis hijas que hubo un tiempo en el que nadie preguntaba a una niña qué quería ser de mayor porque todo el mundo sabía la respuesta. Pero entonces las mujeres se levantaron y cambiaron la respuesta".

Y, para enlazar con la actualidad más avergonzante, desde los medios de comunicación nos llegan ecos de esos otros padres que sufren por ver a sus niños y niñas con las carencias más básicas sin cubrir. Son los que huyen de la guerra, de las persecuciones políticas y de la miseria. Desafían por ello la alambrada más amenazante, las aguas más turbulentas y las fronteras más intransigentes. ¿Qué no harían nuestros padres y los de nuestros hijos en su situación?. 









viernes, 22 de febrero de 2013

Que treinta años no es nada...

"Lo que puede el sentimiento no lo ha podido el saber, ni el más claro proceder ni el más ancho pensamiento. Todo lo cambia el momento, colmado, condescendiente, nos aleja dulcemente de rencores y violencias; sólo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes... "  (Volver a los diecisiete, de Violeta Parra)

Tenía un Email diferente aquel atardecer del pasado Enero: Promoción Dominicos La Felguera 82/83 y allegados... te invita a su página. En vísperas de cumplirse treinta años desde que much@s nos viéramos por última vez tras aquel Junio en el examen de Selectividad y una adolescencia compartida principalmente en las aulas,  fue como si el tiempo no hubiera pasado. El grupo comenzó a crecer tan pronto como se corrió la voz digital y, escondidos entre los caracteres de nuestros respectivos ordenadores, fuimos enseñándonos las patitas de gallo, y demás huellas del paso de unos años para los que cada cual ya tiene una historia diferente.

Curioso cómo empezamos a atrapar instantes pequeñitos de nuestras vivencias comunes. De qué manera una ráfaga de tiempo vuelve a convertirnos en aquello que fuimos un día, a pesar de la canción de Presuntos  Implicados que tanto nos gustaba "Ah! Cómo hemos cambiado... ". Extraordinario también cómo el tiempo difumina los malos recuerdos y magnifica los buenos. Los profesores con los que más sufrimos ya no regresan tan temibles, ni los apodos que no perdonaban defectos eran tan crueles, e incluso la perspectiva actual nos lleva a recordarnos hasta guapos y simpáticos a tod@s. Así parece que se ha tornado el sentimiento después de tres veces quince años.


Hemos vuelto a dormir en Niza, pasearnos por la capilla Sixtina con aquellas cestitas de mimbre que por entonces era el bolso de moda para las chicas o pedir nuestros particulares deseos en La Fontana di Trevi. Enderezamos como si fuera hoy la Torre de Pisa, compramos algo inútil en el mercado de Florencia, recordamos nuestras clases de arte con los Médici y nos reencontramos en Venecia bajo el Puente de los Suspiros. Salimos de nuevo a atracarnos de "morenitos" en el recreo e hicimos alguna "peya" cuando el sol de primavera nos reclamaba en el Parque Nuevo.Repetimos las declinaciones latinas como si el profesor palentino nos escuchara "como oso por maizal", asimismo que a algun@s nos dio un nuevo vuelco el estómago recordando sufrimientos con derivadas y logaritmos; mientras que a los de los números volvieron a atragantárseles las subordinadas una mañana más.. Emprendimos nuevas batallas campales con bolas de nieve y probamos el primer baño de Junio en las excursiones hacia ese mar que nos parecía tan alejado de nuestra Cuenca Minera. Todo esto y mucho más cada vez que un recién llegado al grupo aprieta el enlace de este nuevo colegio virtual, al mismo tiempo que se presiente la brisa de ingenuos amores; algunos imposibles, otros con fecha de caducidad y sólo unos pocos eternos. 



Únicamente la información sobre las tragedias personales, nos baja de la nube de ese paraíso que revivimos. Quien más y quien menos habrá tenido sus infiernos, pero me consta que algunos han sido desgarradores.



Ya no hay vuelta atrás para dejar de respirar esa necesidad de saber los unos de los otros que ha surgido con la posibilidad de acercarnos. Tal parece que , además de la infancia, nuestra patria sigue siendo nuestra adolescencia. Cuando nos faltan dos años para el medio siglo -qué vértigo- la mayoría ya tenemos hijos que viven ahora lo que nosotros añoramos. Y asisten estupefactos al vuelco de sus padres hacia un pasado que seguramente ellos desconocen casi por completo. Les contaríamos que vivan el momento de sus pocos años si miedos y sin complejos porque, a fin de cuentas, casi nada es ese drama que nuestros años más tiernos quieren haceros ver, y lo que que a los dieciséis puede ser su gran talón de Aquiles, unos cuantos más allá será su mayor ventaja.


Aún cuando los de entonces no seamos los mismos, y más allá de que solamente podamos haber cumplido una mínima parte del famoso poema de Kipling, conservaremos la esencia de esa juventud que sigue haciéndonos únicos e irrepetibles.

A dos días para el impacto de la Gran Kedada del 29 J, en la que se fusionarán el  presente y pasado sin la protección de la pantalla de un ordenador, el vértigo es grande y la ilusión aún mayor. Porque el mejor momento debe ser siempre el ahora...hasta pronto compañer@s.