domingo, 14 de diciembre de 2014

Estado de la ilusión

Estimados amigos -se dice queridos Internautas, me corrige un nacido digital-:: Se me ocurre hoy escribiros una carta; justo cuando el efecto dominante de las nuevas tecnologías amenaza con la desaparición de la caligrafía y la correspondencia tradicional.  Es la nueva revolución de la información, y como todas las revoluciones, conlleva un plus de nostalgia y desconfianza. Pero el cambio de soporte en la comunicación no supone ninguna amenaza. Todo lo contrario: cómo si no fuera  por este nuevo invento podría llegaros mi carta a tan distintos lugares, al mismo tiempo y a tantos destinatarios. El verdadero peligro es la ausencia de cualquier tipo de relación. Tal vez los grafólogos lo tengan más difícil para analizar nuestra personalidad, pero en cada toque de teclado el buen observador también puede intuir muchas cosas.

El aire está húmedo y frío hoy por aquí. Esta circunstancia unida a otras cuantas hace que la melancolía se apodere de algunos domingos.Apenas hace nada que la Navidad llegaba a mi blog en forma de otra entrada previsible que decía algo así como "Comienza la cuenta atrás para el debe y el haber de nuestros propósitos cumplidos e incumplidos, el repertorio de los consabidos dichos y refranes (año nuevo vida nueva,  que haya salud, Nochebuena de amor...) y la casi obligada sensación de paz y felicidad, sin olvidar esos repentinos deseos de hacer un mundo mejor a los que normalmente sólo les importa su ombligo.".  Y de nuevo las luces de colores, los arbolitos de mil formas, las felicitaciones vía redes sociales y los consabidos manjares navideños han traído a este nuevo "advientu" los aires distintos que cambian durante unas semanas el decorado y los estados de ánimo de pueblos y ciudades.También el tiempo es el consabido, aún cuando en las cálidas tardes de agosto se nos antoje imposible que a las siete de hoy la noche ya habrá llegado.


Os escribo para contaros que sigo a vueltas con mis pequeñas filosofías sobre las pequeñas cosas y las eternas preguntas, con los consejos de quien ha vivido más y las advertencias de quienes están definitivamente de vuelta de todo: ¿Acaso desde bien temprano no nos enseñaron que la suerte es una mezcla de trabajo y oportunidad?. ¿No nos habían advertido de que los días hay que vivirlos plenamente, sin olvidar que a cada cosa su tiempo y un tiempo para cada cosa?. ¿No descubrimos más pronto que tarde que hay amigos de paso y amigos eternos?.¿Cuántas veces fuimos advertidos de que no debemos implorar el amor o la atención de quien no nos corresponde?.¿Y qué me decís de alejarse de aquellas personas tóxicas que nada bueno aportan a nuestra vida?.¿Recordáis el viejo refrán de que "después de burro muerto la cebada al rabo, como advertencia de la necesidad de cuidarnos cuando aún estamos a tiempo?. ¿Acaso no constatamos apenas tuvimos entendimiento que nada es eterno?. Y tal vez la enseñanza más importante de ignorar a quienes nos detestan, por pura salud física y mental y el consiguiente efecto rebote, más eficaz, con diferencia, que el odio o la rabia. Tampoco nos cae de sorpresa que un día la piel se marchita ,los huesos se rebelan y las canas nos recuerdan que Peter Pan sólo es un bello cuento. Asimismo nos entristece que todas las noches tampoco sean de bodas para nuestro poeta Sabina. Probablemente se recuperará para hacer una canción que deshaga el nudo.

Paradójicamente -qué sería de la vida sin incoherencias- todavía quedan ilusiones. ¿Cual es el estado de las vuestras?. De una encuesta hecha pública la pasada semana se desprende que, aún cuando la ilusión de los españoles ha bajado respecto a años anteriores, aún conserva buena salud ese estado un tanto ficticio pero tan necesario para vivir.  Entre las ilusiones de nuestros compatriotas entrevistados están las de viajar, un aumento de sueldo, comprar un buen coche, hacer deporte, un buen trabajo para los hijos... Hablando de hijos, un colaborador de la Ser contaba que un día frío y lluvioso de éstos, su pequeño le confesaba que su mayor ilusión sería comerse un helado.Ojalá todas fueran tan fáciles de alcanzar. 

Enfín, queridos y queridas todos, hoy me apetecía escribir una carta y os la envío con la confianza de que en ella encontréis algo de vosotros mismos. Será porque una lección, de las pocas bien aprendidas, me enseñó que uno debe hacer lo que crea conveniente sin pensar en juicios ajenos.

Me despido con un hasta luego esperando que esteis muy bien  de esperanzas y que me respondáis por la vía o la forma en que os sintáis más ilusionados.

Atentamente. Una ilusa. 


lunes, 8 de diciembre de 2014

Insomnio

 "El sueño de la razón produce monstruos", según se desprende de un grabado de Francisco de Goya. Pero nada que suela distorsionar, exagerar o presentar más turbia la realidad que una noche de insomnio. Si las noticias locales y la información en general no acompañanan, entonces los monstruos se reproducen..No ayuda que la lluvia sea persistente a través de los días: entonces la combinación del gris oscuro del ambiente y la humedad que se cuela por cualquier rendija contribuyen a que nuestro universo se torne desesperanzador. El buen tiempo, aún cuando digan que el sol se lleva dentro, te invita a abrir ventanas físicas y mentales.

Yo suelo escribir por la mañana. Temprano. Ese primer café diario para empezar a caminar me lleva de la mano al ordenador, con el sonido de fondo de la radio y sus informaciones que parecen siempre nuevas a pesar de ser tan conocidas. Como ya he escrito tantas veces,la voz de Pepa Bueno es una especie de bálsamo para comenzar a trajinar.  Afuera empieza la vida despacio. Algún transeúnte madrugador. Pocos coches aún por la calle y la promesa de la lluvia, las nubes o el sol, según decida el tiempo. Uno nota que van pasando los años en la medida que se interesa tanto por las noticias meteorológicas. Los niños rara vez suelen preguntar qué tiempo hará. Supongo que será porque el calor de la vida les llega todavía en cantidades suficientes para no necesitar tanta luz externa. Como os decía, a esas horas tempranas casi siempre encuentro un atractivo especial  a los minutos que se avecinan. Energía en horas altas que alimenta esos propósitos que rara vez se cumplen al cien por cien. Pero siempre percibo cierta magia en el amanecer. Es como si las cosas buenas pasasen volando y dijeran: atrápanos. Todo está mejor de lo que piensas tras noches de almohada incierta .Se aclaran las dudas y cobran sentido muchos de los planteamientos que en la oscuridad parecían tan absurdos. Tal parece que los duendes hayan venido a resolver el desasosiego de la madeja enredada en que ves tu vida si el desvelo te lleva a pensar en exceso. La peor parte de tus matices asoma la cabecita en horas de insomnio y se aproximan los peores demonios.

Hoy - tal vez ya sea mañana, cosa rara para mí que me acuesto temprano y mucho antes cierro el ordenador- los duendes o los demonios me han invitado a comprobar qué saldría de mis dedos cuando la madrugada está lejos. Quizás una foto que me han enviado, unas palabras que he leído, el silencios extraño del terminar el día... me hayan privado de escribir otra historia diferente. .

Posiblermente los que seáis búhos estéis acostumbrados a esos ecos extraños de estas horas en que casi todo el mundo duerme, y esos pensamientos que aumentan los problemas con potente lupa sea para vosotros un efecto mañanero. Sea como fuere, buenas noches para todos. A  buen seguro que tendréis una buena historia en la que pensar. De lo contrario, siempre puedes imaginar una luna llena o un montón de constelaciones conspirando a tu favor. Aunque sea la nieve, que siempre alegra. Me cuentan que, en algunos lugares, el cielo está para ello.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Posiblemente el mejor anuncio de Navidad

“El único medio de vencer en una guerra es evitarla”. George Marshall, militar y político estadounidense.


Mucho se temen algunos que, de seguir así, comeremos polvorones en agosto.El pistoletazo de salida para la instalación de decorados navideños y demás ambientes que nos avisan  fechas de la felicidad obligada  cada año lse dispara primero..En un algún piso del barrio ya hace mes y medio que cetellean las luces intermitentes de un árbol mayor que el propio apartamento. Enfín, no está escrito en ningún lado cuándo debemos comenzar con esa ceremonia y cada cual es muy libre de iniciarla en el momento que le plazca. Faltaría más. Pero lo cierto es que nos cuesta hacer como la mosca que observa sin ser vista y no juzga jamás.Por eso corren ríos de palabras al respecto de  tanta prisa por las lucecitas. El asunto -a favor o en contra- de la ambientación festiva, de los regalos, las comidas fraternales y los dulces a degustar sin sentimiento de culpa compartirán portada durante un mes abundante con las noticias de Preferentes, nuevas tendencias políticas,  jueces con puesto en peligro, cargos dimitidos y demás. .

La puesta en escena del anuncio de la Lotería made in spain de este año fue quizás la señal  más inequívoca de que la noche de paz se acerca, además del consabido reclamo de la gran tienda de Dimas Gimeno y el del turrón que siempre vuelve a casa. A nadie ha dejado indiferente la mirada de "esto no puede estar pasándome a mi" del protagonista del décimo más celebrado. Los incrédulos dicen que ese caso de generosidad es tan utópico como ilusorio, los quisquillosos que la falsedad comienza en el precio del café y los bromistas que el perceptor del regalo no se fijó bien en el décimo: era para la lotería de Reyes. Sin embargo, a una mayoría le gusta palpar la emotividad que se desprende de los sentimientos nobles,.Un anuncio publicitario navideño es un camino como cualquier otro.

Los buenos deseos parecen amplificarse en estas fechas que, en su origen, eran para recordar el nacimiento de un Hombre diferente.Aquel  que decía que todas las personas deberían ser iguales, y que se defendía de las provocaciones con actitud pacífica, aún cuando,  según el libro que cuenta su vida, tenía los superpoderes de los que sólo  podría jactarse el hijo del mismísimo Dios. Algo así como el Águila Roja de nuestras noches de los jueves. Pero eso era en un principio, cuando no había superficies comerciales, ni consumismo brutal. 

Hago esta reflexión a propósito de un anuncio que me encontré hoy por las Redes, basado en un hecho real ocurrido en la Primera Guerra Mundial y clasificado como uno de los mejores spots publicitarios de Navidad, por su capacidad de conmover hasta al más curtido. La paz siempre es un buen camino, aunque solo sea para anunciar un chocolate...

martes, 2 de diciembre de 2014

Mensaje en una caja de latón


Aunque 25 años no es nada, en lo escrito en un trozo de papel doblado entre un montón de fotografías -algunas centenarias- el tiempo ya ha podido teñir de sepia el fondo de un mensaje que no tiene más importancia que la perspectiva que puede dar el paso de los años. Una caja de latón que antes sirvió de envase a cinco kilogramos de dulce de membrillo ha sido el refugio de aquellas, algunas de tantas, que garabateaba cuando la existencia de Internet  para hacerlo más público era un futurible con una repercusión difícil de imaginar:

"Cuando lean esta historia ya habrá pasado un cuarto de siglo Acabo de leer el último renglón de los Cuentos de Eva Luna. Así comenzaban:

- Cuéntame un cuento - te digo.
- ¿Cómo lo quieres?
- Cuéntame un cuento que no le hayas contado a nadie".

Eva Luna comenzó el primero de sus mágicos e hipnóticos relatos, mientras Rolf Carlé descansaba a su lado tras haber hecho el amor.

Así fue como conocí a Belisa Crepusculario, cuyo oficio era vender palabras, que hechizó al Coronel con dos palabras redentoras que llevaba siempre consigo. El potentísimo poder secreto y callado de las palabras.

También me encontré con Elena Mejías, una niña perversa que pasaba desapercibida, en la que nada hacía sospechar la "criatura apasionada que en verdad era", que en su despertar sexual se enamoró siniestramente del amante de su madre. Los instintos más profundos no se pueden evadir).

 Me hubiese gustado ser la autora de alguno de esos cuentos y escribir muchos otros  a medio camino entre la imaginación de los grandes escritores y mi fantasías. No alcanzo a verme con la cincuentena a la puerta, y sin embargo entiendo que, si llega, habré vivido lo suficiente para aprender cosas que sólo los días pueden enseñarme...".

Tras leer las ingenuas frases en el el papel ya amarillento comenzó a sonar la melodía de Para Elisa. Flotando entre esas notas,  el retrato de un grupo de jóvenes tarareando a  Richard Clayderman, que sonreían por la proximidad de unas navidades con el matiz  diferente de la ilusión que hace estrenar una vestido de fiesta para despedir el año cuando  se tiene toda la juventud por delante. Lo de menos era que tuviéramos que regresar a casa apenas dieran las doce campanadas o que los tacones no fuesen de la altura más adecuada para evitarnos unas buenas ampollas el día después. Apenas significaba nada tampoco que la vida para muchos otros ya no tuviese tanto atractivo, porque nosotros y nosotras creíamos que la nuestra sería diferente.

La capacidad de creer en lo mágico de la realidad sigue intacta en ese arca de metal en la que conviven varias épocas: Allí siguen compartiendo moda los primeros pantalones de nuestras madres, las faldas largas de nuestras abuelas que les añadían décadas a su juventud, las camisas almidonadas de los bisabuelos con el pelo engominado y el bigote bien dibujado para la foto y los aires de progreso de las fotos de escuela de la efímera República. El color se apunta tímido en algunas "semeyas" que se confunden con las postales que se enviaban entre los amigos en épocas especiales; algunas pasadas de mano a mano porque la distancia del destinatario apenas era de diez metros.

También cartas. Ya nadie las escribe, al menos por la vía ordinaria del papel, el sello, el remitente y el destinatario.Su fecha y lugar arriba a la izquierda, aquellos encabezamientos, más o menos pomposos y las despedidas con un atentamente, con todo el cariño o el te quiero más sincero. Las de sentimientos deberíamos seguir enviándolas, aunque fuese a nuestros propios hogares. ¿Cual sería la cara que pondríamos si un martes cualquiera a nuestro buzón llegase una carta de amor o amistad en lugar del puntito chillón que esperamos encontrar en el avísame de cualquiera de nuestras redes sociales?. Se vive tan deprisa ahora que apenas sacamos la sustancia del mensaje. Las noticias se hacen viejas demasiado rápido y el olvido camina paralelo a la avalancha de información, aunque paradójicamente la capacidad de memoria de los espacios en los que en la actualidad almacenamos nuestros recuerdos sea inmensa

Como si de una bola de cristal se tratase, sigo rescatando de entre esas cuatro paredes de hojalata panoramas  de una  aldea donde los caminos eran de barro, convertidos en un paisaje de charco cuando llovía. Las casas se ven más bajitas y las montañas más altas. Y si miras con lupa es una esquina de la plaza nevada un niño desenvuelve el revoltijo de caramelos que los Magos le han dejado como el regalo más preciado. Más alejadas las manos curtidas de una mujer que sujeta con habilidad un enorme barreño de ropa sobre su cabeza. A poco que me esfuerce me llega el aroma a vino blanco que muchas mujeres se tomaban  calentado con azúcar para hacer más llevaderos los fríos de una época. Más cercano todavía ese otro olor a vino peleón y Anís del Mono que daban el ambiente singular a la taberna del pueblo; punto de encuentro que hacía las veces de centro comercial, donde convivían en armonía las sardinas salonas, el aceite a granel y el harina de maíz en pesados sacos. Por la calle principal, desfilan también las primeras minifaldas y aquel único coche de un indiano que regresó con artilugios nunca vistos.. Tras un ventanuco que adorna una de las casas de piedra de cimientos indestructibles, se adivinan los gritos desgarrados de una mujer condenada a un mal parto y los silbidos de un joven de la quintana llamando a sus cabras, ajeno al sufrimiento que tiene tan cercano.Tras el aserradero,  uno de tantos Juanes emplea sus brazos fibrosos, cubierta su cabeza con una boina muy gastada, en la preparación de una tabla tabla de castaño para el alero de su tejado. En un recoveco de la vereda de la montaña más cercana, se adivinan las siluetas que conformarían una de tantas historias de amores eterno, por prohibidos. No sé cuándo ni con qué pretexto,una hoja de acebo se ha colado entre esos tiempos superpuestos; señal de que la vida continúa.

Ni rastro aún de ordenadores, móviles, consolas ni bicis ultra ligeras en la memoria comprimida del mensaje de la caja de colores desdibujados. Únicamente, como nota de modernidad,  el más famoso poema de Rudyaed  Kipling -"Si"- escrito a máquina por un par de amigas para ese cumpleaños que se aproximaba tras la fiestas de invierno.

La cámara rápida que se pone en funcionamiento al abrir la lata ya algo oxidada nos cuenta el cuento que se ha hecho realidad tras cada rostro y cada mensaje. Lo que viene a demostrar que todos tenemos una buena historia si el narrador apuesta por observarla; una novela en la que hay lágrimas, secretos, éxitos y fracasos. Hijos que aún no habían sido paridos  y tantas vidas pararelas con las que algún día habíamos de cruzarnos, a la par que otras muchas que nos han rozado sin enterarnos; además de unas cuantas que apenas han dejado en nosotros las huellas de un nombre, una situación o un mero interés puntual. Nada diferente a cada ser humano; únicamente diferenciado por  el enfoque de sus circunstancias y la manera de afrontarlas.

Los próximos mensaje comprimidos ya habrán de ser rescatados de esa Nube en la que, de tanta información acumulada, nos perderemos sin remedio.Cierro por hoy la arqueta de lata , convencida de la cantidad de historias que caben en un espacio tan pequeño, rescatadas algunas tardes frías y lluviosas en que la melancolía se confunde con el deseo de rescatar instantes o viceversa.

 Paradojas de la humanidad, a pesar de que las nuevas tecnologías nos roben el tiempo a pasos agigantados, sin esta red de redes que revolucionó nuestro mundo informativo y afectivo, no hubiese sido posible que hoy saliesen  esos momentos en sepia a dar un paseo por la Aldea Global. Al fin y al cabo el continente es lo de menos porque las esencias de las cajitas con magia, independientemente de su formato, siempre quedan en el alma. 





 .

jueves, 27 de noviembre de 2014

El tibio sol de Noviembre

"Lo importante no es quién haya sido nuestro padre, sino quién ha sido para nosotros" 

Muchas veces nos cuenta que ya parece que fue en otra vida cuando sus seis hermanos varones y él se ponían los "chapines" que les hacía su madre para ir a cuidar cabras. Un pedazo de pan duro, un trozo de tocíno como manjar principal  y unos sorbos de leche solía ser toda la comida que llevaban en el zurrón.¡Cuánta fame pasamos nosotros!, dice cuando ve a sus nietos escoger entre varios platos.y no estar muy convencidos de ninguno, aunque mucho se teme que, si la necesidad no vuelve tan aguda, sí volverán las vacas flacas. Recuerda cómo los días que les tocaba manjar de lujo -arroz "colorao", Ovidio lo esrtiraba al máximo en el plato para que pareciese más cantidad  y que el tiempo de llevar la cuchara a la boca se hiciese más largo. Cientos de anécdotas tengo también archivadas de sus paso por el limítrofe concejo de ayer, al que llegaban a caballo atravesando los montes. Iban a cortejar. A veces lo conseguían y otras salían escaldados, con aquellas disputas entre machos rivales propias de los antiguos tiempos. Su primer sueldo en la mina fue toda una fortuna, así como el primer coche, un seiscientos verde con el que definitivamente se incorporaron casi todas las familias españolas a la Transaición, sin olvidar la revolución del primer televisor..Mi madre le esperaba de su vuelta de la mina viendo a Poldark. Marcaron tambén época en su casa de El Caalón aquellas galas de Nochebuena con una jovencísima Bárbara Rey y ese cómico del que ahora tanto habla Estela Reynols. Y a partir de ahí, una vida más holgada, pero humilde, .nada diferente de cualquier obrero de la España postdictadura, a caballo entre las tareas del campo y los trabajos de la mina en la Cuenca del Nalón, donde una mayoría mamamos los aires progresistas de una época que ahora se recuerda con nostalgia porque se creía que la unión y la solidaridad hacía la fuerza y que era posible que los descendientes de las clases desfavorecidas durante tanto tiempo no pasarían por lo mismo. Escribo esto mientras escucho a nuestros representantes políticos en el Parlamento y pienso que los han decepcionado. Pero siguen siendo males menores  en relación con otros vientos.

Los de tu status fuísteis poco a la escuela, pero lo suficiente para manejar las matemáticas mejor que muchos de nosotros y lo bastante para entender que la educación era la verdadera salida para hacernos a todos un poco más iguales. Por lo demás, la universidad de la vida ya se encargó del resto. La dignidad, la lealtad y la honradez son asignaturas bien practicadas por los de vuestra generación. En otro apartado, tus deportes favoritos, los bolos ,donde tu mano "zurda" -casualidades de las tendencias personales- conquistó muchos trofeos, y los combates de boxeos televisados -por aquí sigue teniendo entusiastas del juego de los puños ,cosas de la genética- .Y cuántas cosas habéis aprendido a fuerza de necesidad, en las que no os llegan a los talones ni la mitad de quienes hacen gala de grandes sabidurías.

Si cada día la vida es un regalo, después de los ochenta largos respirar el aire que cada día le llega de esas montañas que se ven frente a su ventana, en la Plaza del Campu Xuan, es la mejor razón para seguir disfrutando cada día.  Sin olvidar el cariño y la compañía de de sus vecinos, que suelen pararse a menudo a echar una "parrafá" con él, de mente aún bien despejada, aprovechando ahora el tibio sol de Noviembre. Cómo no mencionar también a sus compañeros del arte de la baraja, con los que todavía pasa algunas tardes en el bar La Plaza. "Son una xente muy atopaíza", dice de los dueños del negocio, lo que se traduce en que conversan con los clientes, les tratan con amabilidad y les hacen sentirse como en los chigres de antaño, a pesar del wi-ffi, y otra modernidades de las que disfrutan sus nietos.  Lo que viene a demostrar que la vida en una aldea es uno de los mejores revitalizantes.

A pesar de la artrosis y demás impedimentos, aún sigue siendo para nosotros ese roble donde agarrarse. Ojalá nos toque a quienes le precedemos algo de su coraje de vivir. Felicidades a mi padre que hoy cumple años en la mejor compañía, una mujer "menudina" y vivaracha que comparte su vida desde hace más de medio siglo siglo. No le felicitéis no vaya a ser que me caiga una bronca por "charlatana".O tal vez diga:"¡Hay que "jodese" con estos inventos modernos!". Ya vamos entendiendo todos los que te apreciamos eso de que  "el tiempu pasa como una rescamplía", y la imposibilidad de detenerlo. Todos los besos hoy para ti.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Lágrimas


"Cada lágrima derramada es una lección para el ser humano"(Platón)
De rabia, de impotencia , de dolor, de desesperación, de angustia, de miedo, sin justificación, de pena, de melancolía, de felicidad, de cocodrilo... Enfín, tantas modalidades de lágrimas como sentimientos puede tener una persona; el único ser vivo que  puede llorar, junto con los alligátores, que vierten lágrimas tras devorar a sus presas; una señal de sabiduría, en opinión del filósofo Bacon.

¿Por qué lloramos? . Según un artículo publicado en la revista Muy Interesante, las lágrimas ayudan a eliminar sustancias químicas estresantes del cuerpo, con su consiguiente efecto relajante. Este agua derramada por los ojos nos deja indefensos y funciona como una señal de sumisión. Para el biólogo Oren Hasson, la sensación de vulnerabilidad que se transmite con el llanto nos inhibe de comportamientos agresivos, ya que las emociones de un lado y otro se acercan. Se asegura asimismo en el estudio sobre el hecho de nublar la vista que si varias personas lloran al mismo tiempo sus vínculos se refuerzan.

Ya metidos en fase poética, casi todos los artistas de la historia han dedicado muchas de sus palabras y obras a las lágrimas, que según San Agustín son "la sangre del alma". Stendhal definió al llanto como la última sonrisa del amor, mientras que para Saint-Exupery tenían algo de mágico: "¡Es tan misterioso el país de las lágrimas", dejó escrito el autor de El Ptrincipito. Aunque posiblemente la frase célebre más conocida sobre el llorar sea la del poeta Rabindranath Tagore: "Si lloras porque se oculta el sol tus lágrimas no te dejarán ver las estrellas". Luego, están algunos dichos de la sabiduría más popular, como que "si todos llorásemos al mismo tiempo no habría río que llevase tantas lágrimas", o aquella más práctica al aconsejarnos que "hay que traerlo llorado de casa". Pero lo ligero que se queda uno después de un buen atracón de llanto,añadiría de mi propia cosecha.cosecha

A pesar de los avances en la igualdad de género, la leyenda de que los hombres no lloran parece que sigue teniendo su vigencia.  Lo que fue hasta letra de una canción "los chicos no lloran",  aún lo sigo escuchando en boca de los más pequeños, que aseguran que ellos más bien riegan, cuando no te salen con un "nosotros lloramos para adentro". Las mujeres tenemos fama de lágrima más fácil. Si la emoción que nos las produce coincide con determinados días del mes o de la vida -ya sabéis la vieja historia de estrógenos, hormonas y demás  que alteran el ánimo- entonces la sensibilidad está más justificada.

A medida que pasan los años, uno se va endureciendo y, salvo hechos puntuales, cuesta más que en tus ojos aparezca una lágrima; lo que no significa que hayas perdido la capacidad de ternura o sufrimiento; simplemente que nos vamos curtiendo o que interiorizamos mejor las ventajas de llorarlo en privado.

La periodista María Casado ha llorado esta semana en su programa de televisión en directo y sus lágrimas no han dejado a nadie indiferentes. Los verdaderos motivos fueron, presuntamente, una bronca por el pinganillo de su director, a pesar de que un principio la culpa se la había llevado la tertuliana de Los desayunos de TVE,  Curri Valenzuela, quien le había recriminado a María no dejarle tanto tiempo para replicar como a los demás. Sea como fuere, y con el atenuante de la sensibilidad añadida de su embarazo, seguramente la moderadora no hubiese querido que ese momento de su llanto hubiese sido público o que no se hubiese producido jamás.. Porque,  al igual que pasa con otros sentimientos íntimos, no hace falta que el mundo entero sea conocedor de ellos. Su profesionalidad y su imagen de mujer de gran personalidad, sin embargo, siguen intactas.Sus inoportunas lágrimas solamente dejaron patente que un mal día lo tiene cualquiera, y en todo caso la falta de tacto para elegir el momento de la reprimenda -inmerecida a ojos de una mayoría- no fue culpa de la presentadora.

La semana nos ha dejado otras crónicas de lágrimas rosadas:: el ingreso en prisión de Isabel Pantoja -algunos medios de comunicación darían su fortuna por una cámara en los nuevos aposentos de la viuda de Paquirri, y tal vez escucharla cantar aquello de soy un poco la cal y un poquito la arena....-, la muerte de la Duquesa de Alba, de quien dicen que fue una mujer libre y progresista; claro que es más fácil que respeten esa libertad si tienes tantos títulos como para que la mismísima reina de Inglaterra se arrodille ante ti. No se quita, sin embargo, el mérito de la intensidad con que ha vivido sus 88 años. Lágrimas más negras las que producen los presuntos casos de pederastia que se están destapando en Granada por parte de una mafia protagonizada entre algunos sacerdotes y miembros del Clan de los Romanones. Y en la parte menos vistosa de las informaciones esas noticias que nos afectan más de cerca y que comienzan a volverse normales de tantos oírlas..

Para que vosotros no lloréis, un precioso tema interpretado por Antonio Carmona y Alejandro Sanz. Que tengáis un buen fin de semana.




viernes, 14 de noviembre de 2014

La primera maestra

"El buen maestro hace que el mal estudiante se convierta en bueno y el buen estudiante en superior" (Maruja Torres)

Mi primera maestra se llama Mari Luz. Escribo en presente porque, ya octogenaria, aún sigue transitando por la vida; en el municipio asturiano de Sobrescobio donde nació, que es también el mío. Conserva la imagen de la primera impresión que guardo de ella:: cuerpo regio en armonía con un  rostro de rasgos fuertes y tez morena, dotada de esa gran personalidad que es innata en algunas fisonomías. Cada vez que me la encuentro continúo sintiendo hacia ella la misma mezcla   de cariño y admiración; supongo que también por la percepción de que me  trató con ternura y paciencia en aquellos primeros pasos de pupitre y pizarrín. Hasta hace poco podíamos verla en cuantas actividades sociales se organizasen en el municipio, con su inseparable amiga Tita

Yo no había cumplido todavía los cinco años cuando una tarde hice mi primera visita a la escuela. Era un sencillo edificio de dos plantas sólo para chicas -debido a esa separación de sesos opuestos creo que tardábamos más en tratarnos como compañeros-, con un "texu" en el jardín y una estatua de Don Fermín Canella. En el  invierno muchas veces llevábamos madreñes,  las tardes soleadas salíamos a coser al porche, el panadero nos llevaba el bollo personalizado todos los recreos, y las mañanas de los sábados íbamos a catecismo con el cura del pueblo.Ingenuas de  nosotras de aquella creíamos como verdad absoluta que los doce Mandamientos eran la llave para las puertas del cielo. En la actualidad la escuela ha sido transformada en una estupenda biblioteca en honor al ilustre coyán, el Padre Juan Prado. La escultura, el árbol de hojas perennes y el prado siguen tal cual eran.

Creo que las únicas veces que "piré" clase fueron aquellos primeros días de primavera. Me quedaba a cargo de mi abuelo, ya mayor, que me dejaba ir sola por la cercanía del trayecto. A medio camino, me agazapaba bajo una pared de piedra, y cuando veía que ya salían de clase a eso de las cinco volvía para casa. Claro que la travesura duró muy pocos días porque nuestra vecina Cándida vio la maniobra y dio el aviso. Intuyo que aquella precocidad en las faltas de asistencia me valió para que a partir de entonces fuese una niña y una adolescente de contadas pellas escolares; de lo que no penséis que estoy tan orgullosa -confío en que esto lo leerán pocos púberes-, porque hay rebeldías que es mejor hacer a su tiempo. Estoy más convencida de ello desde que descubrí la célebre frase de Mae West: "las chicas buenas van al cielo, las malas a todas partes".

Con la Señorita Mari Luz aprendí a leer y eso es inolvidable. Desde ella, tuve muchos maestros y profesores; trato de recordar sus nombres y se me vienen a la mente aquellos que más influyeron en mi vida para bien o para mal. En preescolar de algún modo te enamoras de ellos, en la Primaria los tienes en un pedestal, ya en la adolescencia tratas de buscarles los puntos flacos y, si continuas, en tu mayoría de edad los valoras en la medida que te aportan. Salvo dos o tres que nos agredían y humillaron física y mentalmente, no recuerdo haber tenido maestros malos. Tengo lecciones tan bien aprendidas -éticas y  didácticas-que sólo pudieron haber sido inculcadas por personas íntegras, cuya labor vas reconociendo en la medida que maduras. Y algunas frases célebres que ahora les repito a mis hijos, tan simples y ciertas como que: "Don creíque y don penseque son amigos de don tonteque".

Sin embargo, no todos han tenido la suerte de tener un profesorado de calidad en años pasados -en la actualidad predominan los buenos profesionales-,  porque lo del empeño en una enseñanza. de excelencia era más bien una opción personal. Si en algo ha cambiado la Educación es en la profesionalidad de una inmensa mayoría de sus trabajadores y la persecución como delito de los malos tratos a los alumnos. .En otro nivel entraría la discusión de la falta de respeto en la actualidad a estos trabajadores, y la escasez de protección y valoración por la que ahora atraviesan, así como el exceso de celo de algunos padres sobre la intocabilidad de sus hijos. Se ha pasado de un extremo a otro de la balanza, pero me quedaré siempre con el mal menor.

Si la educación es lo único que puede permitir a los seres humanos ser libres e iguales, pienso que la labor de los educadores debiera contar con todos los medios y facilidades para llevarla a cabo. Asimismo estoy convencida de que es una suerte ir topando en tu etapa de educación con los docentes idóneos para saber enseñarte, motivarte y valorarte, potenciando las aptitudes de cada niño, que por supuesto todos las tienen.

Toda mi admiración a aquellos que saben enseñar, porque de esa siembra depende mucho la manera de enfocar el mundo que tendrán nuestros hijos. Conozco a unas cuantas personas de ese perfil, y es una tranquilidad poder pensar que esos niños que pasan tantas horas de su vida con ellos están en buenas manos. Por el bien de todos, no permitamos que la Educación Pública, Libre y Universal de hoy sufra un retroceso; con todos los respetos para los que puedan y quieran pagarse la privada .

Un recuerdo muy especial para Mari Luz; la que primero me enseñó el poder de las palabras . Desde entonces no he parado de leerlas y escribirlas, a pesar de mis primeras pellas y de las que continúo haciendo en otros órdenes de la vida...


Pintura cogida del Grupo Niebla. Ahí está el famoso Texu  y la antigua escuela, convertida ahora en la Biblioteca Pública.